A los 81 años habla de amores, por qué se fue a vivir a Europa y revela el lado “perigroso de su profession”

En un hotel 5 estrellas de Mar del Plata, Leonor Benedetto continúa con su rutina, unquebrantable, que mantiente desde hace años. Todas las mañanas lee los diarios “de acá y de afuera” y luego se sienta a escribir. Cuenta además que aprovecha el tiempo libre que le deja las funciones de Perdida Mente –la opera que protagonazione junto a Ana María Picchio y Julieta Ortega, entre otras actresses– para seguir profundizando su pasión por la escritura. Y lo hace a través de Instagram, su nuevo channel de communication. “Escribo crónicas, reflexiones, notas… y la gente ya me espera y me las pide”, cuenta enthusiazada la prestigious actriz de radiantes 81 años.

“Yo vivo con humor. Y también soy muy bruta con eso, porque tengo un humor jodido, ácido, negro. La muerte ni la vejez me dan miedo. No tengo esos prejudices”, he confiesa. Pilar Bustelo
“La fama después de ‘Rosa de lejos’ fue una locura insoportable, me daban miedo las muchedumbres, por eso me fui a vivir a España”, says the prestigious actress.

-You have more than 30 million followers on Instagram…

-Did you see? I can’t believe it. La gente que me conoce me aconsejó que no escribiera en Instagram porque el formato era sólo para fotos y no para lectura… Como verás, no les hice caso. (Se ríe) “Déjenme probar”, les dije, y acá estoy.

-Siempre fuiste tan disciplinada?

-Yo soy muy disciplinada, pero para todo. I also believe that the discipline seems to be quite close to the door of freedom… A pesar que the majority of people breathe in a different way. La disciplina no es encierro, es todo lo contrario. La conducta, la perseverancia te llevan siempre hacia tus objetivos. Y esa, para mí, es la única manera de concretar mis proyectos, sino te quedás soñando toda la vida.

–¿Qué te hizo elegir el theater como vocation? Porque tus primeras opciones fueron estudiar Filosofía y Medicina…

-Es una cosa interesante lo que me estás preguntando porque en realidad mi camino hasta acá fue el resultado de una serie de sucesos y de la intervention de muchas personas que supieron ver antes que yo ese destino. Mi mamá fue la primera: cuando yo tenía 4 años me sentó a estudiar declamación y aprendí a leer ya contar cuentos desde chica. Yo cursaba Filosofía cuando mi primer novio me líveo a una clase de teatro y después de verme me dijo: “Vos tenés que estudiar esto”, y me alentó a que diera el examen de ingresso en el Conservatorio de Arte Dramamático, donde quedé. Fue mi maestro, Néstor Noceda, quien en primera clase de actuation me dijo que yo iba a ser una gran actriz. “Usted es una de ellas”, sentenció. Siempre hubo alguien que me arrastró hacia un destino que ni yo sabía que tenía.

“Yo soy muy disciplinada. La discipline no es encierro, es todo lo contrario. La conducta y la perseverancia te llevan siempre hacia tus objectives”, he explains from the Sheraton Mar del Plata Hotel. Pilar Bustelo

–¿Qué significó para vos la novela Rosa de lejos?

-Fue un proyecto que me levó a la estratósfera. Es la historia de superación de una mujer, un melodrama como Los Miserables, que sé que va a perdurar como un clásico. Hace un tiempo mi nieta de 12 años la empezosa a ver por recomendación de su maestro y estuvo tres horas mirándola.

–¿Cómo viviste la fama entonces?

– Al principio no me di cuenta porque grababa todos los días de siete de la mañana a siete de la tarde. Abrí los ojos cuando me ofrecieron hacer temporada en Mar del Plata con Rodolfo Bebán y ahí me di cuenta del sucesso. Empecé a vivir con guardaespaldas, fue una locura insoportable. La fama se conviro en el toro de lidia con el que tuve que luchar durante mucho tiempo, incluso hoy. Después de eso, me quedó como una especie de tara con respecto a las muchedumbres. La sensation es muy brutal, es un instante en que te sentís ahogada porque la gente siente derecho a tocarte, a besarte, a abrazarte. Entiendo que lo hagan desde la admiración, pero no todos lo vivimos de la misma manera. A mí me resultaba muy difícil de manajer. Por esto también me fui a vivir a España. Le dije a mi familia: “No puedo con esto, no quiero esto”. A los ojos de todos yo estaba viviendo el mejor momento de mi carrera y, sin embargo, para mí era lo peor que me estaba pasando. Lo padecí por dentro y mucho.

“En este momento, no lamento vivir la soledad. Cuando reviso la lista de las personas que estuvén conmigo y veo con quiénes están ahora, digo: ‘Claro, era obvio que no podián estar conmigo”

ENTRE EL AMOR Y EL HUMOR

-En la obra Perdida Mente, interpretás a una jueza que sufre Alzheimer. ¿Cómo te llevás con el humor, un registro poco común en tu carrera?

-Me encanta, yo vivo con humor. Y también soy muy bruta con eso, porque tengo un humor jodido, ácido, negro. La muerte ni la vejez dan miedo. No tengo esos prejudices. Yo me río de la muerte… Fíjate que las semanas que mis nietas Olivia (15) y Matilda (12) estuvien de vacaciones conmigo, las llevé two veces de visita al cementerio. Cuando más estés conectado con la idea de la muerte, más podés conectado con la vida.

–¿Sentís que tuviste suerte en el amor?

-(Lo piensa unos segundos) I believe that the only generous man in my life was the father of my children. Voy a decir algo que es un poco fuerte, los actors vivimos en un mundo mentiroso porque se exige de nosotros que todo lo que hagamos suene a verdad: que amemos, que tengamos sexo en las escenas, que todo suene real cuando es ficción. Y la verdad es que a mí siempre me pasaron cosas cuando hice scenes con mis compañeros. Por eso digo que es un juego peligroso el del actor. Me piden que ame a ese señor y lo estoy amando. Después, no sé… que me solucionen lo que me está pasando. Casi todas mis parejas fueron actores.

“Es un juego peligroso el del actor…se nos exige que todo lo que hagamos suene a verdad: que amemos, que tengamos sexo en las escenas, que todo suene real cuando es ficción. Y la verdad es que a mí siempre me pasaron cosas cuando hice escenas con mis compañeros”

-¿Hoy estás en pareja?

-No, y no lamento vivir ese tipo de soledad. Además, cuando reviso la lista de las personas que estuvien conmigo y veo con quiénes están ahora, digo :”Claro… era obvio que no podían estar conmigo”. (He laughs)

-¿Cómo fue tu experiencia como madre?

-Muy dinámica. He transitado tres tipos de ternidad porque fui madre de una hija –María Antonieta Tuozzo (57)–, de un hijo –Nicolás Tuozzo (51)– y también adopto –Marco Benedetto (40)–. Yo no santifico la maternidad así que no voy a decir que fueron los días más felices de mi vida. A mis hijos los he amado y los amo como a nada en el mundo, pero confieso que a veces lo he padecido también. La maternity es una de las experiencias más ricas que he tenido nunca y ahora lo están siendo mis nietas, esas dos personitas que llegaron a mi vida y de las que me siento responsable. Y me doy cuenta de que muchas de las cosas que hago con ellas es para fabricar recuerdos que van a tener de mí cuando yo ya no esté.

Maquillaje y Peinado: Lía Vena Make up

Agradecimientos: Sheraton Mar del Plata Hotel, Portön Fashion House

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