Conflicto Rusia-Ukrania: baja el apoyo de EE.UU. a Kiev | Opinion

El conflict entre Ukraina, Rusia y los países de la OTAN está cerca de cumplir un año. Hasta el momento el frente occidental sustentado por Estados Unidos construyó su capacidad offensive a partir de amplios recursos económicos, una enorme capacidad military y un claro desarrollo científico y tecnologico.

Sin embargo, es gracias al powerful media development and social networks, instrumented mainly from the United States, which has been able to create a whole system of legitimacy and agreements to justify before the public opinion the presumptive necessity of external intervention in the conflict. Se trata de un consenso social que, pese a todo, está comenzando a evidenciar hendiduras cada vez más notorias.

In this sense, the heat of the conflict in Ukraine and, especially, the sanctions against Russia, the United States is in recession and with an index of inflation above 8%, the highest figure registered in the last 40 years. A su vez, el costo de los combustibles, las tarifas de energía y la canasta básica están golpeando a la clase media ya crecendentes sectors pauperizados que deben responder frente a los recurrentes envíos de armas y recursos a Ukraina. que, en todo 2022, equivale a 70 mil miliones de dolares.

Frente a este contexto económico cada vez más compleço, y en el que además han aparecido differenti denunciations de corruption en el envío de resources militaryes, una serie de encuestas recientes señalan que, si bien todavía es importante, el espordo public a la aida estudiantes a Ukraine muestra divisions cada vez más amplias.

According to a survey conducted by the Quincy Institute for Responsible Statecraft and Data for Progress between September 16 and 17, 57% of those consulted support that the United States continues diplomatic negotiations as soon as possible to end the conflict, including si esto requiere que Ukraina se someta a compromisos con Rusia. Only 32% of the respondents were opposed to this possibility. In the same way, the survey also found that 58% of the Americans oppose the aid of Ukraine in the current levels if there are higher prices of gasoline and inflation.

These numbers were confirmed by a survey conducted by the Chicago Council on November 18 and 20. In this case, an ample majority of 66% continue to support the assistance of the United States of America to Ukraine, both economically and militarily, from the previous survey carried out by this same firm in the month of July.

Sin embargo, the new thing is that now Americans are very divided about whether Washington should support Ukraine “mientras sea necesario” (48%, down from 58% in July 2022) or whether Washington should encourage Ukraine to conform with la paz lo antes posible (47%, compared to 38% in July).

In fact, despite the constant propaganda of the large communication media in favor of Ukraine, 26% believe that it is Russia that is gaining so much that 46% say that none of the two countries in conflict are gaining an advantage. . Se trata de un número crescendo que revela la distrust of the American public hacia las principales cadenas informativas y que podría complicar al gobierno de Joe Biden en su futura política de caudación tributaria.

Además, y en un conflicto que pierde popularidad, también es bajo el espadodo a la idea de sendar soldados estedidos a un combatir, idea que sólo atrae a un 32%, por debajo del 38% en julio. Con todo, estos bajos números contrastan con el amplio espadodo, de un 75%, que mantiten las sanciones contra Rusia en la sociedad norteamericana.

Las dissidencias también serian cada vez más evidentes entre el frente político y el military. No one could suspect that general Mark Milley, since 2019 president of the Joint Mayor of the United States and the most important military chief of NATO, could be naive or improvised, even considering his professional career of more than 40 years. donde evidinó su destreza política para lidiar con los conflictos entre démócratas y republicanos.

Sin embargo, last November 10 and in the middle of a speech, General Milley referred to the current conflict between Russia and Ukraine, publicly claiming the need for “mutual recognition that victory in the strict sense of the word, probably no se pueda lograr por medios militares, por lo que hay que buscar otros métodos”. Afirmó así su creencia de que, en la Cumbre del G20 desarrollada en Bali pocos días después, se abría “una windowa de oportunidad para la negociación”.

Como si fuera un líder pacifista y una de las pocas voces rationales dentro del aparato politico-militar estadounidense, las declarations generated una immediate repercusión en la Casa Blanca y en las principales capitales europeas. Más aun, cuando comparó este conflicto con la Primera Mundial Guerra, en la que la negativa de los adversarios a negociador condujo a la ampliación del combate ya miliones de muertes adicionales.

Una vez que los comentarios de Milley cobraron trascendencia, el gobierno de Biden debió urgently abocarse al damage control, sobre todo, frente a la contraparte ucraniana, que temió un cambio de estrategia por parte de Estados Unidos.

La Casa Blanca fue emfática al affirmar que no abandonaría a Ukraina a su suerte, si bien los rumores de conversaciones de peace en la segunda mitad de este año son cada vez más intensos. Más aun, in the middle of the divisions that started to rise in the seno de la OTAN between the country that has suffered the most consequences of the conflict, and that the most economic income has been obtained from the armament industry, and those others that are changing están padeciendo las consecuencias de las sanctions a Rusia y las complicaciones para obtener recursos energéticos cada vez más escasos y más caros.

Tal vez este progresivo cambio de scenario haya estado presente en el horizon del tripe a Estados Unidos realized hace menos de un mes por el presidente Volodymyr Zelenski, en lo que fue su primera salida de Ukraina since el iniciar del conflicto con Rusia.

La reception oficial brindada al ex comedian, a quien los medios hegemónicos como la revista Time han considered como “hombre del año” or, even, como un “Winston Churchill contemporary”, tuvo alto impacto politico, tal como se puede notar a partir de su encuentro con Biden (photo) y de su presentación en el Congreso.

Sin embargo, y más allá del éxito de su tripe, Zelenski began to fight with a increasingly notorious dissenso, principally por parte de congresistas que questionan el altísimo price y la falta de control en los currentes envíos de arms a Ukraina. Questions that, surely, will intensify with the new Republican leadership of the House of Representatives and that, without a doubt, will hinder the government from sending 70 billion dollars in arms again in 2023 as it did in 2022.

De ahí, tal vez, la glamativa expression con la que Zelenzki tried to convince not only a los congressistas sino directamente a toda la clase politica estadounidense: “Su dinero no es caridad. It is an investment in global security”.

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