EL 10 DEL GEORGIANO – CON LOS OJOS ABIERTOS

Alexandre Koberidze is Georgian, he made a film in Argentina that was the champion and a year after its release he saw what he imagined in the country of the stars.

No han faltado estériles intentos de razonar sociológicamente el misterio de los amantes de la celeste y blanca en Bangladesh. Con todo, la apelación a un enemigo común puede ser un indicio; la invokación del imperialismo inglés es una muy comprensible asociación, acaso con la fuerza epistémica del juicio de un viejo hombre de campo que mira al cielo y está conquente de que lloverá.

A georgian filmmaker asked a few years ago what Lionel Messi saw when he converted a goal to heaven. In March 2021, still at the time of the pandemic, Alexandre Koberidze released ¿Qué vemos cuando miramos al cielo? in the international competition of the Berlinale; el título se predica del gesto del 10 y democratiza un gesto que suele responder al agradecimiento por una alegría o al pedido de auxilio ante la desesperación. Cuando se le pregunta a Koberidze la razon de su devoción, affirma: “Es una de las pocas personas cuya vida sigo tan de cerca, alguien que me ha giveno tanto y de quien he aprendido. Con esta película quería compartir algunas de mis pasiones, y Leo es una de ellas. Pero no solo pasión, porque él es un rayo de luz, una signal de la existencia de la beautiful light blanca, azul y celeste”.

Argentina against the Netherlands in Rosario (photo by Koberidze)

In this beautiful film about the place that danger has in loving relationships, the children pin on their backs with the name of Messi and the whole town of Kutaisi gathers in the streets to follow the examples of an imaginary world that finally killed Messi and his equipment. Desde entonces el cinemasta ha cosechado recognimiento crítico, premios disimiles y el amor del public. In effect, in Germany or in Chile, in the United States or in Mexico, as well as in Georgia and Argentina, Koberidze’s second film has its unconditional followers. Habría que contactar y preguntarle a un cinéfilo bangladesí si la película georgiana es también la preferida entre los suyos.

The Georgian filmmaker visited our country in November. He was a member of the international competition jury of the last edition of the Mar del Plata Cine Festival. Cuando llegó la invitation Koberidze perceived the proximity of the cinematographic event with the start of the World Cup. “Como suele ocurrir, muchas veces se tiene delante de nuestros ojos algo que realente se quiere y no se ve.” Durante mucho tiempo pensé que podía ir al festival y quedarme una semana más, pero algunas muy buenas personas me preguntaron por qué no me quedaba más tiempo. Fue la illumination. Por eso nos necesitamos, ¿no? Para que alguien nos signale lo obvio”.

El mundial que imaginó y plasmó en su película, en la que todos los habitantes siguen los parties mirando la televisioni en las calles y en los bars al lado del Rioni, fue sustituido ahora y en directo por los bars de Buenos Aires y Rosario. Koberidze comes following the parties of the Argentine selection in different scenarios. El viernes 9 de diciembre salió a las siete de la mañana de Retiro en dirección a Rosario. La ciudad de Messi (y de Bielsa) was an inescapable destiny, y por motivos que exceden includu al fútbol: “My relationship with Rosario came very early, even before knowing the existence of the city. Sucede que crecí escuchando al músico favorito de mi padre, el Gato Barbieri, otro rosarino. Desde que tengo uso de razón, me encanta su música. Luego Leo Messi pasó a formar parte de mi vida, y cuando descubrí que eran de la misma ciudad supe que esa ciudad era un lugar donde quería pasar algún tiempo. Solamente pasé dos días allí, pero pasaron más cosas maravillosas en esos two días que todo lo que puede pasar en dos meses. Volveré a Rosario en algún momento y por mucho más tiempo, porque haré un largometraje en Rosario y se llamará Two hearts“.

One day after Argentina’s triumph over Croatia, Koberidze received a letter from his Iranian director of photography, Faraz Fesharaki, with a poem about him: “When I woke up, it was Faraz. Y lo primero que leí fue un poema con una imagen en allusión a Argentina”. El verso reza like this:

En el callejón / con la pelota de plastico,

yes, Diego.

Cuando el automóvil tenía que pasar / timové que parar el juego,

yo era yo otra vez. /

But when the car left,

volví a ser Diego.

Koberidze added: “I don’t know who wrote the poem or who created the image, but I suppose that this morning’s message glosses the meaning of friendship: knowing what and when you can make someone happy. He sent me a photo of the stadium of Boca Juniors and another of a ball floating in the river, exactly as he filmed it for our movie”.

El domingo pasado Koberidze jugó un picado. The virtuoso Argentinian filmmaker Martín Farina called the 38-year-old Georgian college to join his team, although the partner in the game was a young critic of cinema named Tomás Guarnaccia. It’s crazy. El cinemasta estaba feliz. “Lo que me encanta de Argentina es que se puede hablar de fútbol con cualquiera; en Georgia la majoja de mis amigos lo encuentra aburrido. Tener a tantos con quien compartir el fútbol es un paraíso”.

Nadie sabe qué pasará hoy al mediodía. Las predicciones en el fútbol solo tienen el sustento de algunos hechos pasados ​​que pueden repetiterse siempre investidos por deseos que sirven para perpetuar el arte de la adivinación y conjurar sin gran eficacia los nervios y la ansiedad. En la ficción, el cinemasta predijo nuestra felicidad. Y puede suceder, y si así es será una felicidad breve, aunque hermosa y lígítima, y ​​terrá vida en nuestra collective memoria, como la película del georgiano para los cinéfilos.

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*The note was published on Sunday before the final in the Diario La Voz del Interior in the month of December. 2022.

Roger Koza / Copyleft 2022

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