el escándalo que vive el fútbol femenino de los EEUU

Un grupo de jugadoras encabezó la denuncia en primera persona, cansadas del maltrato de la Federación que desoyó una situación que se volvió cotidiana. Qué puede cambiar ahora.

When Christy Holly, The sports director of Racing de Louisville called a su despacho a la futbolista Erin Simon para ver el video de uno de los partidos del equipo y analisar specific jugadas, ella se temía lo peor. “Amenazó con tocarla every time I lost the ball”, reveal parte de un extenso informe sobre abusos sistemáticos en el fútbol femenino de los Estados Unidos.

The independent investigation of the King & Spalding lawyer’s office arose from the voice of the players, who se decidieron a romper el silencio y denunciaron abusos, prometiendo no volver a jugar hasta que se tome esta situación con la seriedad que amerita.

In addition to Holly, the document is centered on two trainers, Paul Riley y Rory Dames, para ilustrar la gravity del phenomeno, pero destaca que la pasada temporada half of the Primera División teams separaron de sus técnicos tras accusaciones de este tipo.

Erin Simon, one of the victims of sexual abuse in football in the United States.  AP/Will Newton.


Erin Simon, one of the victims of sexual abuse in football in the United States. AP/Will Newton.

Desde mensajes telefonicos sexuallymente explícitos, pasando por toqueteos y comentarios abusivos de toda índole, y hasta relaciones sexuales coercitivas. Below is an isolated situation, El de Simon se suma a una larga lista de casos que involura a todos los nivels del fútbol feminino estadounidense: from the juvenile divisions to the Primera División.

Cerca de 200 interviews were conducted with players (retired and active), trainers, different members of the plant and even owners of clubs. se pusieron en evidence tácticas manipulators que eran questionación más de abuso de poder que de mejora del juego.

The teams, the League and the Federation “not only failed systematically at the time of responding in the appropriate form when they were confronted with complaints from players and clear evidence, but also at the time of establishing measures to prevent and confront them”, recalls the document. 36 pages.

Como resultado de esa falta de vigilance, entrenadores responsables de esos abuses se fueron movingo de equipo en equipo sin que nadie frenara sus contratos, blanqueados por comunicados de prensa en los que los clubes agradecía los servicios prestados. Detrás de los abusadores, sus complices, un proceder aberrante.

El bufete de abogados recognose que las conductas sexuales propiadas ya eran un problema extendedido en el fútbol femenino before the foundation of la Liga Nacional de Fútbol Femenino (NWSL, por sus siglas en inglés) en 2012. Fútbol Profesional Femenino (WPS), evidentmente no consiguió corrector la situación ni instaurar cortafuegos.

Paul Riley is another of the names that appear in the report.  AP/Anne M. Peterson.


Paul Riley is another of the names that appear in the report. AP/Anne M. Peterson.

Sobre Rory Damespor ejemplo, sus jugadoras en el juvenil Eclipse Select Soccer Club remember that they called “putas”, “retrasadas” or “culonas” y que “en multiple occasions crossed the line of sexual relations”. Una vez en el Chicago Red Stars, dentro de la Liga, instauró un ambiente hostile con abuso verbal durante los parties, dice el informe.

The investigation supports that the clubs, the NWSL and the USSF (United States Soccer Federation), por encima de la seguridad y el bienestar de las jugadoras, priorizaron las consecuencias legales de un posible litigio con los entrenadores ya la mala prensa que eso podría haber atraído. Lejos de desligarlos de responsabilidad, lo hace aún más grave, dado que se trata de un problema que pudo cortarse de raiz mucho tiempo antes.

Normalizar como parte de un “entrenamiento duro” ciertos comentarios sexistas y abusos verbales y emocionales, así como las relaciones intimas entre entrenadores y jugadoras, contribuyó a perpetuar esas conductas y que se sostenga con el tiempo.

Las eventual reprisalias temidas por las deportistas también fueron en su contra: “Como en cualquier liga profesional, simplemente querian jugar y maximizar sus posibilities de ser convocadas a la selección”.

Definitiva, las futbolistas quedaron entre la espada y la pared. En muchas casos, con tal de resguardar su futuro profesional, intentaban lidiar con esos abusos. Simon, por ejemplo, se vestía con mucha ropa cuando era citada por su entrenador. Así, hasta que un día todo salió a la luz.

Cindy Parlow Cone, President of the Women's Football Federation.  Tim Nwachukwu/GETTY IMAGES/AFP.


Cindy Parlow Cone, President of the Women’s Football Federation. Tim Nwachukwu/GETTY IMAGES/AFP.

The President of the Federation of Women’s Football and ex-footballer, Cindy Parlow Cone, se refirió a estas situaciones como “profundamente troupantes y dolorosas”, al tiempo que aseguró que la entity que preside aplicará las recommendations que se suguegen en el informe.

Esto es, un regulamento que defina de manera clara las conductas que son inapropiadas y la contención hacia las jugadoras para que logren exteriorizar futuras preocupaciones.

“La federation está totally comprometida a hacer lo que esté en su mano para gararante que todas las players, a todos los nivels, cuenten con un lugar seguro y lleno de respeto para aprender, crecer y competir”concluded.

.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *