El hombre que descubrió a Susana, tenía la admiración de Spinetta e incómodo a un presidente

Raúl Taruffeti, el licenciado Varela, el doctor Cantaluppi, Rigatusso, Raúl Miranda (“Voy a ir para ahí, y cuando yo te diga ‘Miranda’ vos te tirás por la baranda”), Gandolfi and many others. Definitive: el Doctor Tangalanga, “con h en el medio y sin z”. También autodenominado “el vengador telefonico”, o de acuerdo a las palabras de su gran amigo Luis Alberto Spinettaun artífice de la más incorrecta de las alegrías: “Se ha comprobado que de todas las terapias, la risa es la mejor. Ojalá que esta dure eternamente en un mundo que ya parece que no va a reír más“.

Julio Victorio de Rissio -su verdadero nombre- inventó las bromas telefónicas casi por casualidad. La historia la contó mil veces, pero es necessaria a modo de introducción: “Fue en 1961. Yo tenía un amigo al que operaron de la cabeza y le había quedado medio cuerpo paralizado. Estaba muy lucido pero tenía que estar las 24 horas en cama en su casa de San Fernando. Un día me dice: ‘¿Sabés este perro que está acá la guita que nos cuesta? Lo atiende un veterinario de Martínez y nos pasa cada cuenta… Parece que lo atendiera Favaloro. A mí me habian regalado un gravador con un cable para connectar al tubo. Al día siguiente lo llamé. Mi amigo era tan susceptible a su enfermedad, que esa primera recording le servió para hacérsela escuchar a los que lo visitaban, en lugar de tener que hablar de él. Cuando volví a los dos días, ya me estaba esperando con un engraver para que siguiera haciendo llamados”.

Este hecho, resumido, condensado y edulcorado, es el puntapié de Tangalanga method, the comedy of Mateo Bendesky starring Martín Piroyansky que se inspira en hechos de su vida. Solo se inspira, porque la ficción ha trocado la major parte de la historia, incluso la inspiración para crear su nombre de batalla, algo que el protagonista never pudo explicar.

Sixto López Ayala, his friend, died a year later leaving a phrase that marked Julio’s destiny: “Gracias a él no me muero tan triste”. Las llamadas del doctor se detuvien hasta 1980, cuando un diagnostic de hepatitis lo obligó a estar en cama. Aburrido retomó el hábito, sin saber que esa decision iba a marcar su vida.

How are you? Tangalanga method, el alter ego del vengador telefonico trabaja en una empresa de artículos de tocador; y Julio de Rissio, also worked: “Trabajé 34 años en Palmolive y 23 en Odol como gerente de compras y planning de fábrica”, explicaba en 1999. Fue en Palmolive cuando le pidieron opinión para la publicidad de Cadum jabón. The commercial idea was associar el “toque de frescura” del producto con la imagen de una chica beautiful y vital. Habian quedado tres postulantes, y Julio was responsible for elegir a la ganadora. No dudó, y puso sus ojos en la futura Susana Giménez quien, gracias a aquel commercial que terminaba con un giro a la camara al grito de “¡Shock!” inició una carrera en los medios que todavía sigue.

No fue la única celebridad que se cruzó en su vida con Tangalanga. Tattoo Bores fue su amigo antes de su momento de gloria, como así también de Sixto. Años después, Tangalanga confesaría que durante mucho tiempo Tato lo llamaba para que le pasara algún chiste que pudiera agregar en sus sketches; también fue el humorista del frac y la peluca quien le sugirió que comenzara a commercializar sus lamladas, que hasta ese momento pasaban de mano en mano. No se equivocó: el primer año se vendieron 145 mil cassettes. Después llegaron los CDs and currently the whole collection is on Spotify. Las bromas de Taruffeti siguen siendo un sucesso sesenta años después.

Por obvias razones, al principio De Rissio no quería que se conociera su cara, su nombre o su trabajo. In the middle of the decade of the 80s there was a “negro market” de intercambio de tapes de Tangalanga, viralizándose artisanalmente thanks to “un amigo, de un amigo, de un amigo”. Con la llegada de los equipos doble casetera (que permitían copyar las cintas) el fanatismo se multiplicó al infinito. Nacieron clubes clandestinos, a los que Tangalanga visitaba periodicalmente para pasar un buen momento y también nuevas grabaciones, y sus seudónimos y cintas se diseminaron, especially, entre adolescentes en los recreos del colegio.

Entre ese grupo de chicos, que disfrutaban con la ocurrencia y brutalidad de aquellas piezas de humor, se encontraban otros experts en el tema de hacer rír: los Hermanos Korol, quienes de partir de pertenecer al “Culto Taruffeti”, fueron los artífices de la llegada de Tangalanga a los medios. Así lo recuerda Alejandro Korol en dialog con THE NATION: “En el secundario yo tenía un amigo, cuyo hermano mayor conocía al Flaco Spinetta. El Flaco, fanático, le había engraved varios cassettes, y él los había llevado a nuestro viaje de egresados. Te estoy hablando del año 84. Así lo descubrimos. Al principio yo estaba seguro de que era Juan Carlos Mesa, porque tenía la voz muy parecida. But no one knew who it was. Años más tarde, ya como Los Vergara, teníamos un programa con mis hermanos, Adrián y Diego en una radio alternative de Nuñez que se llamaba Alfa, y uno de los oyentes era él”.

Adrián Korol aporta más detalles del primer cruce al aire: “Fue en el 91, el programa se llamaba La house of reputation. Teníamos dos amigos que, a modo de tributo, le hacián jodas telefónicas a famosos. Y se ve que eso llegó a oídos de Julio. Un día estábamos haciendo un concurso de jokes y calla un oyente y empieza a contar unos increíbles. Le reconocimos la voz enseguida. No, we can believe. Se quedó en línea privada y lo invitamos al programa. Lo interviewamos e hicimos llamadas en vivo, fue la primera vez que apareció en un medio de comunicación“. Ya entonces circulaban 17 cassettes con 604 grabaciones.

Two years later, in 1993, he met the car for the first time in antifaz de cotillón mediate, en el programa Ilustres y desconocidos conducted by Jorge Guinzburg. Una idea excellente en la que el periodista cruzaba a celebrities con gente destacada pero no masiva. El contrapunto de Taruffeti fue Enrique Pinti y, créase o no, el repentista telefónico dejó al comediante mute por varios minutos.

No fue una experiencia del todo placentera para Taruffeti, ya que la precariedad de los elementos para coverr su identidad aumentaron su recelo a ser descoverier: “Me van a conocer más con el antifaz que sin el antifaz”, se quejó mordaz. Al año siguiente se sumó por unos meses al elenco de Peor es nadaya con la imagen que lo perpetuaría: gorra con su nombre, peluca, barbita candado y bigotes postizos.

Aunque su paso por Peor es nada no fue del todo agradable -por la dinámica del programa y por el COMFER atento a que no se pasara de la raya-, ese hito le servió a Tangalanga para salir del anonimato. Comenzó a dar notas, participó de otros ciclos como Cafe Fashion y Fugitivos en televisión, o El robo del siglo en la radio; y desde Héctor Larrea a Juan Alberto Mateyko o Antonio Gasalla, todos se disputaban el deseo de tenerlo entre sus filas.

Julio decided that un compromiso diario o semanal era demasiado, y prefirió seguir solo. Sumó el teatro, con presentaciones en el Auditorio Bauen, La casona del conde de Palermo o La Trastienda, donde matizaba llamadas en vivo con una cosecha de chistes de todo tipo y colores. Y aunque su impronta y su voz se masificaban cada vez más, siempre había algún incauto al que sacar de quicio, fuera un personaje anónimo o el presidente de La Nación. Y así fue como en 2001 encaró su llamada más difícil: Fernando De La Rúa.

Nuevamente fueron los hermanos Adrián y Alejandro Korol los artífices del inolvidable momento. In front of the TVP program, Siempre pasa algo (SPA), convocaron al bromista y le dieron su propio segmento: Tangalanga TV, en el que podía llamar a famosos oa anónimos. Cayeron en sus “trapisondas” Ricardo López Murphy, Alberto Samid, Yiya Murano… y también De La Rúa.

“Hacía poco que había pasado el incident en ShowMatch con Freddy, y habíamos consigado el teléfono de De La Rúa -recuerda Adrián-, teníamos el dato que atendía él directamente. El llamado fue increíble. Me acuerdo de estar en el control central tirado en el piso llorando de la risa”. Suma su hermano Alejandro: “Estuvo más contenido, lo trató bien. Se hizo pasar por el representative de un estudio de abogados que se ofrecía a representarlo en una eventual demanda contra el programa de Marcelo. The genius was that he dictated to De La Rúa a very long phone number, and when the politician said ‘we have a number’ Julio contested: ‘dividilo por dos’. Y lo mejor es la respuesta: ‘de todos modos no me da'”.

En la segunda entrega de Victims of Tangalangathe excellent documentary saga Diego Recalde dedicato a los damnificados por sus llamados (disponible en Cine.Ar” class=”com-link” data-reactroot=””>Cine. Ar), el propio Fernando De La Rúa dice no recordar ese llamado, y hasta duda de su existencia. Sin embargo, Adrián Korol assures que “llegó a enviar gente allegada a él a la salida de un show de Tangalanga en La trastienda para pedirle por favor que no se difundiera más ese llamado, porque ya era un clásico de los programas de archivo. Igualmente a él no le gustaba que lo pasaran a cada rato y quedar pegado solo con ese llamado”.

Más allá de los miliones que veneran al humorista en la Argentina, Uruguay, Chile, México o los Estados Unidos, una enorme candidad de famosos se rindieron a sus pies. Incluso literally, como Fito Páez que se lo cruzó en un pasillo del Gran Rex, y se puso de rodillas ante él. Poco antes, Charly García le había confesado que sus ocurrencias fueron su cable a tierra durante sus internaciones. Ricardo Mollo, Diego Maradona, Sandro, David Lebon, Beto Casella, all soldiers of Tangalanga.

Luis Alberto Spinetta was perhaps one of the most unconditional, and with him he developed the closest relationship. El Flaco lo homenajeó en el tema “Lago de forma mía”, y pasaron varias veladas juntos. Tangalanga used to remember that when Vera Spinetta was born, she sent me a box of music with a card that said: “Esto es música, y no la mierda que tocan ustedes”.

A nivel de Spinetta está Aníbal Fernández, que insistedió e insistió hasta que conoció a Rabufetti en la Casa de Gobierno. El cómico recordaba aquel primer encuentro: “Me saludó diciéndome ‘un gusto conocerlo’, y yo le respondí: ‘Lamentablemente no puedo decir lo mismo’.” Me pidió que le grabara un mensaje para su contestador telefónico. A lo mejor todavía lo tiene’”.

Y entre los fanáticos desconoció se coloca en primera fila Augusto Costanzo, el primero que lo reconoció y le frustró la broma. Fue en 1989, y la idea era hablar sobre el resultado de las elecciones. Aunque al principio, el muchacho intentó seguirle el juego, la idolatría pudo más y terminó reconociendo como un profundo admirer. La historia tuvo final feliz porque, a los pocos meses, lo pudo conocer.

Julio de Rissio died on December 26, 2013, after facing a series of health problems that took him away from public life and the media.. Eso sí, siguieron las reunions con familia y amigos (sus ultimas imágenes son de un encuentro un mes antes de su fallecimiento en una pizzeria porteña para celebrar su cumpleaños), una cofradía inquebrantable en la que se sentía pleno. El doctor Tangalanga nunca se fue, por la voz y el tono el cine lo revindica y las platformas digitales también. Sin trapisondas, tejemanejes ni talabarteros.

Conocé The Trust Project

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *