Intriga a Brasil un nuevo democratic paladín

Removal

One of the most commented topics in the “red circle” of the neighboring country is the one that surrounded the decision of De Moraes -instructor of the case for the pending bankruptcy in the STF- to suspend for 90 days the governor Bolsonarian of the Federal District Ibaneis Rocha .

Se trató de una medida sin precedents y tomada sin investigación y sin que haya mediado consulta alguna con el aparato de seguridad o el Congreso, said ayer Folha de São Paulo. De Moraes estimó que la permanencia del hombre de quien dependía, en ultima instancia, un dispositivo de seguridad que no solo falló, sino que exhibió posibles indicios de connivencia con los “terroristas”, habría conllevado un riesgo de obstrucción de las pesquisas. Dicho concurso alcanzaría también a jefes militares, dijo ayer Luiz Inácio Lula da Silva.

Beyond the suspicions, the magistrate pointed out possible responsibilities in the functionary, who will be investigated for “conduct dolosa de omisión”.

The State of São Paulo published an article that reflected the controversy, entitled “Actions golpistas en Brasilia acentúan el debate sobre el Poder Judicial y la ‘democracia militante'”.

Beyond the executive measures that led to the massive security shield in the center of Brasilia, the Bolsonarian demonstrations planned for last Wednesday “to regain power” ended up being canceled also due to De Moraes’ warning that new acts of violence would involve more arrests and the application of fines of 20,000 reales for individuals and 100,000 for legal entities, that is 3,500 and 17,800 dollars, respectively.

Por otro lado, la disuasión se vinculó con el espectáculo de más de un millar de arrestados el domingo atestados en un gimnasio brasiliense a la espera de ser interrogados y procesados.

Las conditions de detención en esa sede fueron motivo de controversia, algo que fue abordado por el implacable De Moraes, quien recordó que “la prisión no es una colony de vacaciones”.

Uno de sus anteriores colleagues en el STF, el ya retirado Marco Aurélio Mello -un juez guaranista-, admittedió haberse equivocado “rotundamente” en 2017 al logiar su nombramiento. He considered that Rocha’s suspension was “un acto de fuerza” and denunció que lo actuado por De Moraes, a quien dijo conocer “desde hace muchos años”, “realmente no está contribuendo a la paz social”.

Effects

Polemics aparte, la dureza del magistrado hoy resulta un auxilio para Lula da Silva, que no se sabe si salió strengthenedo o debilitado del 8-E. Fortalecido porque la violencia no encendió la chispa que esperaba en los cuarteles militares; debilitado porque la menace del bolsonarismo más radicalizado no disapearará por el arresto de algunos cientos de sus militants.

Hay que notar, con todo, que si bien el presidente ha prometido actuar con todo el rigor de la ley contra los alzados, también dijo que velará por el imperio del due processo y los constitutionales derechos, algo que justamente le fue denegado a él por el exjuez Sergio Moro y todos los tribunales que revisaron su sentencia condenatoria, incluido el Supremo que, tardíamente, cayó en la cuenta de que el mentor de la operationa “Lava Jato” no había sido el juez natural en la causa del triplex de Guarujá.

El futuro luce complejo para Lula da Silva. A días apenas de haber asumido el cargo, su popularidad llega al 51.1%, según una encuesta de la consultora Atlasintel publicado el miercoles. The number expected for a new mandate is practically the same as the one obtained in the October 30 election: 50.9%. Medio Brasil no lo tolera y millones aún creen lo que affirma Bolsonaro, esto es que dicho resulta fue producto de un fraude y que un gobierno comunista ilegítimo ha tomado el país.

Dudas

Aunque De Moraes es un ancla en este momento, algunos de sus antecedents lo converten en una figura curiosa como bastión de la institutionalidad.

As it was pointed out, llegó al Supremo en 2017, designated por Michel Temer, el hombre que se instaló en el Palacio del Planalto tras una conspiración maloliente contra Dilma Rousseff, cuyo juicio político instigó desde la sombra de la vicepresidencia.

Previously, he was the secretary of security of the Government of San Pablo at the time of Geraldo Alckmin, the current vice president of Lula da Silva. Desde ese cargo fue repetidamente denunciado por la dureza con la que actuó contra las manifestaciones de los movimientos sociales.

En el ultimo tramo del mandate de Bolsonaro, the elusive De Moraes se reveló como un verdadero azote de la ultraderecha. Indagó en la presunta obstrucción del entonces mandatario de una investigación de la Policía Federal sobre corruption que involucraba a sus hijos. In addition, he investigated the red dissemination of false news mounted in the seat of the presidency, ordered raids and detentions for that reason, and intimó a las redes sociales to eliminate tendentious contents, sobre todo los linginados a las infunda-
das denuncias de fraude con las urnas electrónicas. En agosto del año pasado, De Moraes assumed also in the Superior Electoral Tribunal (TSE), whose interest he aggressively defended the reliability of the voting system.

Todas esas causas siguen su curso ya ellas se suma ahora el intento de golpe. En sus manos está el posible bloqueo de las cuentas del excapitán y el processing de tres deputados que le responden por presunta incitación al golpe.

Bolsonaro, que aún se encuentra en Estados Unidos, sabe que a su regreso a Brasil podría esperarlo un destino aciago.

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