La mordió un murcíélago, le contagió rabia y la condenó a una muerte segura, pero sobrevivió y hoy cumple años

Jeanna Giese shows her diploma after graduating from Lakeland College in Sheboygan, Wisconsin.  In 2005, the murder of a mouse was put on the edge of death (Photo by Rick Wood/Milwaukee Journal Sentinel/MCT/Sipa USA)
Jeanna Giese shows her diploma after graduating from Lakeland College in Sheboygan, Wisconsin. In 2005, the murder of a mouse was put on the edge of death (Photo by Rick Wood/Milwaukee Journal Sentinel/MCT/Sipa USA)

Debería estar muerta. But live. Es más, hoy celebra su cumpleaños treinta y tres. Pero hace dieciocho años, cuando tenía barely fifteen, Jeanna Giese iba a rosar la muerte ya convertir en el primer ser humano en survivir al virus de la rabia, sin haber estado vacunada.

On September 12, 2004, Jeanna attended the religious service of her church, St. Patrick Font Du Lac, in the city of Milwaukee, in the state of Wisconsin, in the northeast of the United States. Buena estudiante, orgullo de sus padres, amante de los animales, Jeanna trazó su cita con la fatalidad en plena ceremonia religiosa. When un muciélago sobrevoló el interior del templo y empezoso a tropezar contra los vitreaux, la chica se propuso expulsarlo al exterior no porque considerara que, después de todo, era una presencia malevola en la casa de Dios, sino para que ningún feligrés matara al pobre animalito. Logró echarle un trapo o una prenda encima, lo tomó en sus manos, lo levó al exterior y lo dejó en libertad. Ante, el murciélago le mordió el dedo indexe de la mano izquierdauna cosa de nada, una pequeña superficial wound que la mamá de Jeanna limpió con agua oxigenada.

Treinta y siete días después, Jeanna empezó a padecer strange symptoms: temblors, cierta difficulty para caminar, visión doble, una inexplicable fever, cierta difficulty para hablar y un movimiento involuntario del brazo derecho. Lo grave es que su salud se deterioraba por horas. La internaron en el hospital infantil de Wisconsin, en Wauwatosa, una pequeña ciudad de cincuenta mil habitantes, al sur del estado. Los médicos no sabyan qué le pasaba a Jeanna: los symptoms no coincidenían con males conocidos; y la medication para los males conocidos no hacián efecto en la muchacha. Hasta que su madre recordó aquel mínimo episodio casi sin importancia, el del murciélago y la leve mordedura tratada con agua oxigenada.

Jeanna Giese is the first case in the world that someone survived rabies without being vaccinated (Photo by Rick Wood/Milwaukee Journal Sentinel/MCT/Sipa USA)
Jeanna Giese is the first case in the world that someone survived rabies without being vaccinated (Photo by Rick Wood/Milwaukee Journal Sentinel/MCT/Sipa USA)

Fue entonces cuando el doctor Rodney Willoughby y su equipo empezaron a sospechar que Jeanna podía estar infectada con el virus de la rabia. El tiempo que separaba a la mordedura del inicio del tratamiento, más de un mes, auguraba un prognostico fatal: si lo que Jeanna suffered era rabia, I expected a horrible death. Era Rabia. Lo confirmaron las pruebas de laboratorio sentidas al Centro de Control de Enfermedades. Entonces, Willoughby y el Hospital Infantil de Wauwatosa decidieron apostar todo a una carta.

You may be interested in: Qué se puede hacer cuando a una persona la ataca el virus de la rabia

What is anger? Es un mal biblio. Tan antigua como el hombre y para lo que no hay remedio Es a deadly virus que vuela de huésped en huésped, envuelto en la saliva de los animales infectedados. El murciélago, tan útil en su función de equilibrar de algún modo la población de insects, es uno de sus principales agentes transmisores. El animal infectedo muerde lo que está a su alcance porque el virus le impide tragar y beber agua, de alli el termino hydrophobiapara designer al home.

En ambientes salvajes o silvestres, el virus se esparce al resto de la fauna: zorros, zorrinos, lobos, coyotes, vacas, cabras, caballos; en sitios más poblados, uno de los huéspedes más comunes del virus es el perro y, en menor medida, el gato. Por eso es vital la vaccinación de los animales domésticos lo que ciñe la transmission a los perros y gatos callejeros: un riesgo enorme. El ser humano se contagia, si no es mordido él mismo, por el contacto con animales infectados.

Los muciélagos son un importante vector de la transmission de la rabia.  The virus attacks the central nervous system.  Si la víctima no fue vacunada, cuando comizan los symptoms, casi nunca hay chances de curarse.  Jeanna Giese was an exceptional case Photo: UNAM
Los muciélagos son un importante vector de la transmission de la rabia. The virus attacks the central nervous system. Si la víctima no fue vacunada, cuando comizan los symptoms, casi nunca hay chances de curarse. Jeanna Giese was an exceptional case Photo: UNAM

The virus attacks the central nervous system de los mamíferos y, al menos hasta antes de Jeanna Giese, una vez manifestados los símtoms clínicos, la rabia es mortal en la majority de los casos, animales y humanos. La infection se desarrolla veloz y asciende con rapide al cerebro y se replica en las neuronas motoras de la médula espinal. El periodo de incubation es de uno a tres meses, aunque hay casos detectados en menos de una semana ya más de un año de la infección. The progressive inflammation of the brain and the spinal cord is what produces death. The rapidity or slowness of the incubation period depends on several factors: the viral load, the distance between the brain and the bite area, and the immunological factors of each person, what they do más vulnerable a los chicos.

La Humanidad debe a Louis Pasteur la vacuna contra la rabia. Es eficaz para prevenir el contagio del virus, aunque también fue usada con éxito en pacientes mordidos por animales rabidosos. In fact, in July 1885, Pasteur saved the life of young José Meister, mordido fourteen times by a rabid dog, al inocularle su vacuna contra la rabia. La vacuna y el número de dosis a ser aplicadas varió mucho en casi un siglo y medio, pero el tratamiento preventivo antirrábico para personas agredidas por animales tiene aún las mismas bases científicas discovered by Pasteur. El suero antirrábico, immunoglobina de origen humano, también impide que el virus se expanda al sistema nervios central y detiene la enfermedad, siempre y cuando su applicación sea opportuna y no haya transcurrido demasiado tiempo desde la infección. De alguna forma la vacuna previene y el serum antirrábico actua en los pacientes ya infectados.

Jeanna Giese and Dr.  Rodney Willoughby, que le aplicó un protocolo agresivo y que no se había probado.  Salvó la vida (Photo by jt)
Jeanna Giese and Dr. Rodney Willoughby, que le aplicó un protocolo agresivo y que no se había probado. Salvó la vida (Photo by jt)

Hace ya muchos años, el entonces joven journalista Gabriel García Márquez escribió una crónica extraordinaria sobre el caso de un chico venezolano mordido por un perro rabioso. Venezuela tenía en ese momento abundancia de vacunas antirrábicas, pero no tenía un suero, Iperimune, vital para salvar la vida del muchachito. Pese a los años, la crónica de García Márquez desnuda un drama still valid in varias regiones de América Latina y, al mismo tiempo, es un ejemplo de relato periodístico exceptional. Para curiosos, la crónica está titulada “12 horas para salvarlo”.

With Jeanna on the verge of death, doctor Willoughby offered two possibilities: a palliative treatment, with few guarantees of life, almost none, or a new aggressive strategy, nunca ensayada hasta entonces: una combinación de farcamos anti excitantes con poderosos antivirales: la condición era poner en coma a Jeanna. The theory of Willoughby and his team said that if the majority of deaths caused by rabies were caused by temporary cerebral dysfunction and no permanent cerebral damage, “poner a dormir” el cerebro de la muchacha le daría tiempo a su cuerpo de generar los anticuerpos necesarios para vencer al virus. Era una carta audaz. Era la última carta.

Indujeron el pharmaceutical coma de Jeanna, en principio por siete días, con dos potentes drogas: ketamina y midazolam. No la inocularon contra la rabia pero le administraron dos fuertes antivirales: ribavirina y amantadina. Luego, monitorearon minuto a minuto la presencia de anticuerpos contra la rabia en el organismo de la chica y de acídos nucleicos del virus en su saliva.

Pasada la semana, se redujeron los antivirales y Jeanna recobró el sentido, su estado de alerta permanente, de manera progresiva. A los treinta y un días la sacaron del isolation, estaba en quarantinena, porque ya no se detecteron rastros de rabia en su organismo: el virus había sido vencido.

Jeanna Giese smiles and hugs her parents Anne and John during her graduation (Photo by Rick Wood/Milwaukee Journal Sentinel/MCT/Sipa USA)
Jeanna Giese smiles and hugs her parents Anne and John during her graduation (Photo by Rick Wood/Milwaukee Journal Sentinel/MCT/Sipa USA)

En 2006 regresó a su casa ya su colegio con secuelas leves: su estado cognitivo no sufrió alteraciones; padece un leve entumecimiento en la zona del dedo mordido, cierta alteración en el tono muscular del brazo izquierdo y cierto andar más amplio, por definirlo de alguna manera, cuando corre. So se conviro en el primer ser humano en survivir al virus de la rabia sin tratamiento specific contra el virus.

You may be interested in: Cómo evitar los contagios de rabia, una enfermedad que al manifestar symptoms ya no tiene cura

This treatment has the following name and surname: protocolo de Milwaukee, o “tratamiento de Jeanna Giese”. Fue usado, esta vez sin éxito, en otros seis pacientes. Eso puso en duda el tratamiento de Willoughby, que respondió en April de 2007, algo encabritado, con un article en “Scientific American” en el que significado que quienes habian intentado seguir su protocolo “lo habian violado al fallar en la combinationa de medicamentos que fue describato por primera vez”.

Jeanna fue la primera, pero ya no es la única en haber sobrevivido al virus de la rabia. In 2008, an eleven-year-old boy from Cali, Colombia, recovered after an induced coma treatment and antiviral application. No fue posible islar el virus de sus muestras de saliva y liquid cefalorraquídeo, por lo que los medicos dudan que haya padecido el mal. In 2013, a young Chilean César Barrigabitten by a rabid dog in Quilpé, Chile, se recuperó igual que Jeanna Giese.

Después de su odisea, Jeanna regresó a su colegio, se graduó con honores en 2007, empezoso a manejar vehículos y hoy se dedica de lleno a su profession. What are you running? I am veterinarian.

Follow reading:

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *