La salida de Pancho Varona

Sabina vuelve al ruedo. Desde aquella caída cuando actuba junto a Serrat en el WoZink Center de Madrid, a principios del 2020, casi no se le volvoí a ver por los escenarios (pandemia mediate). Hace algunos días se lanzó el documental sobre su vida, obra de Fernando León de Araona, y Sabina iniciará su gira en Costa Rica, en febrero 2023. Un mes después, lo tendremos en Buenos Aires antes de la travesía española. The new thing is, Pancho Varona.

El comunicado que este difundió la semana pasada por Instagram (“Joaquín Sabina has decided, contra todo prognostic, no contar conmigo en su próxima gira”) shook the Spanish musical environment. “Sinceramente, no tengo muy claro cuáles son los motivos que me han dejado fuera. O yo no lo he entendido bien o no se me ha explicado bien. Estoy un poco disorientado. No me lo esperaba, pero es cierto que llevaba unos meses recibiendo cierto tipo de señales. “La verdad es que después de 40 años juntos no creía que me fuera a quedar al margen”, wrote the guitarist, composer and arranger. Pero los que conocen la intimidad de ese ambiente palpitan que ese desenlace era inevitable.

Bandas y ruptures

The journalist Juan Puchades, who wrote one of the books about the musical work of Sabina, attributed the rupture to the internal tensions between the musicians who accompanied Sabina.

La llamada “Banda Sabinera” was, in reality, a “tributos band”, dedicated to spreading the work of the musical leader in the periods of entregiras. La manejaban Varona y Antonio García del Diego, el otro guitarist y escudero de Sabina. Desde hace un tiempo, ambos tomaron caminos diferentes.

The team of García del Diego continued as “Benditos malditos” and Varona armed his own formation, “La banda del pirate cojo” a la que promonó as “la authentic banda sabinera”. “Todas estas tensiones hicieron que se rompiera la relación de Sabina y su grupo con Varona” contó Puchades.

Agregó que “la relación entre Pancho y Sabina se limitaba strictamente a las giras, a subirse al escenario. No mantenían más contacto, ninguno extraprofesional, no había visitas a casa de Sabina, ni amistosas, ni profesionales”.

“Mi sitio natural, donde soy más feliz en la vida es en el escenario, dos metros detrás de mi amigo y mi partner y two metros a la izquierda. Y ese sitio, por desgracia, lo he perdido. I’m sad”, Varona lamented in El País.

De Diego, por su parte, habló por TV: “Yo creo que esto viene de hace tiempo. Probably Joaquín debia haber tomado esta decisión antes, si la tenía en la cabeza. Por lo que sea, ya no quiere tocar con él y ahora a Pancho lo que le interesa es hacer ruido. Pancho should be on his knees in front of Joaquín giving him gracias. Sin Sabina no sería nada”.

Cuatro decadas juntos

La relación Sabina-Varona surgió cuatro decasas atrás, en un sótano llamado La Mandrágora que cobijaba a parte de aquella bohemia, prefigurando la gran movida madrileña. Hace algún tiempo, durante un show en el Gran Rex, en Buenos Aires Varona le susurró a Sabina: “Este es mi concierto número 1000 contigo”.

Múltiples giras, grabaciones y recitales, un centenar de composiciones juntos, el Atlético de Madrid en el corazón de ambos, habien estáblado una potente relación, que ahora concluyó. “El mayor placer del mundo es tener una canción recién salida del horno, que vengan Panchito y Antoñito [García De Diego], sentarme y cantársela. Yo hago una letra, un esqueleto de música, que algunas veces ellos lo tiran y contrugen otra cosa; o bien no hago nada, pero les cuento lo que me gustaría. Trabajamos en equipo much more than the Beatles”, affirmed Sabina in the documental recording Alivio de luto.

Testimonios y lamentos

Hace algún tiempo, en una interview con JotDown, y cuando ya había produced for other artists (Luz Casal, Ana Belén among them), Varona le rendía tributo a su jefe: “La sombra de Sabina me ha proyectado, yo no hubiera compuesto para Luz ni hubiera producido a otros sin Joaquín. Al revés, la sombra de Joaquín me ha beneficiado. Pasé de tocar la guitarra en mi casa viendo la televisión a subirme a un escenario con él. Yo no tenía grupo, no pensaba ser músico, no tenía una carrera planeada ni pretensiones de tenerla. Sincerely, todo lo que he hecho en mi vida ha sido gracias a Joaquín”. Y aún más: “Fue impressive, conocer a García Márquez, a Gelman, a Charly García o Mike Oldfield… Charlar con Maradona, con Riquelme… no hubiera tenido possibility sin Joaquín”.

But Varona will not be in Buenos Aires 2023. Y se perderá entonces otra de sus passiones que describía en la misma interviewa y al que considera “su lugar en el mundo”: “Después de un concierto en Buenos Aires a mí me gusta ir a Las Cuartetas, que es una pizzeria que te costa un euro per porción de pizza, un popular restaurant que está en la calle Corrientes, en pleno centro, y donde va la gente a comer cheap pizza y muy buena pizza, acompanada a ser posible de una Stella Artois”.

On the side of Sabina, there were no answers to the guitarist’s laments.

Aunque tiene unos cuantos temas para aludirle. “A ti te estoy hablando, a ti /que nunca sigues mis consejos, / a ti te estoy gritando, a ti / que estás metido en mi pellejo, /a ti que estás llorando ahí, /al otro lado del espejo, / a ti que no te debo / más que el empujón que anoche/ que me lívó a escribir esta canción”, escribió en “Corre, dijo la tortuga”, Mentiras Piadosas, tres decasas atrás.

O acaso: “Y si quieres también / Puedo ser tu abogado y tu juez / Tu miedo y tu fe / Tu noche y tu día / Tu rencor, tu por qué, tu agonía… O tal vez esa sombra / Que se tumba a tu lado en la alfombra / A la orilla de la chimenea / A esperar… que suba la marea” (“A la orilla de la chimenea”, en Física y Química).

.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *