Las razones del surpresivo final de Jacinda Ardern, la estrella política neozelandesa que había enthusiasado al mundo

The Prime Minister of New Zealand, Jacinda Ardern, announces that she is leaving the post at a press conference in Napier, New Zealand, on January 19, 2023. (Warren Buckland/New Zealand Herald via AP)
The Prime Minister of New Zealand, Jacinda Ardern, announces that she is leaving the post at a press conference in Napier, New Zealand, on January 19, 2023. (Warren Buckland/New Zealand Herald via AP)

Jacinta Ardern es una típica chica perfeccionista que quiere hacer todo y todo bien. En junio pasado, cuando su hija Nevea la que tuvo durante su primer mandato como Prime Minister of New Zealand, cumplió dos años, le preparó un pastel con forma de piano. Un gesto divino para un ejemplo de mujer joven y madre al frente de un gobierno. Pero no todo se puede hacer bien y tuvo que admiter en un posteo en Instagram que el pastel estaba sostenido por una lata de arvejas porque de lo contrario se desparramaba. “Thank you for ignoring all the imperfections of life”, le dijo a su hija en el mensaje. Probably, se lo estaba diciendo a ella. Ardern pecó de querer hacer todo bien al mismo tiempo. Algo de eso parecería estar detrás de su renuncia sorpresiva de este jueves por cansancio.

En Wellington dicen que la premier the term “quemada” por las demandas insatisfechas de los neozelandeses, sobre todo de los antivacunas y negacionistas del covid que le hicieron la vida imposible. Esa fue la gota que derramó el delgado cuerpo de esta política del fin del mundo que parécia estar destinada a algo grande. She explained it like this when she announced in a press conference that she will go in February and will not present to the elections in October: “Sé lo que requiere este trabajo y sé que ya no tengo suficiente en el deposito para hacerle justicia. It’s so simple”.

Ardern puso a la pequeña Nueva Zelanda en el mapa en sus cinco años como primera ministra, convirtiendo en a world icon of female leadership and reference of global politics of the leftwhile they managed to contain the pandemic of Covid-19 in their country, more than the measures they took were very controvertidas y terminaran regresando sobre ella como un boomerang de sus vecinos australianos.

Su juventud -acaba de cumplir 42 años-, su feminismo equilibrado e inteligente y su énfasis en lo que llamó a “bond policy” hicieron que muchos la vieran como una alternative bienvenida a los líderos masculinos de todo el mundo. Los tabloides de su país commenzaron a hablar de la “Jacindamania.” Acaparó la attention cuando dio de amamantar a su bebé entre las reunions en Naciones Unidas o cuando se puso una hijab para atender la ceremonia de una massacre contra la comunidad musulmana. Pero su mandato estuvo marcado por la crisis management like the 2019 terrorist attack in Christchurch, the devastating volcanic eruption of Isla Blanca a few months later and the pandemic.

También es una primera ministera que exposuo su vida y compartió sus tribulaciones de los deberes que tuvo que asumir al miso tiempo como primera ministera y madre. Lo hizo destacando siempre a su pareja, el periodista Clarke Gayfordmás conocido como “el principal cuidador de Neve”. Ella lo alabó mucho por esta tarea y le pedía disculpas públicas por las redes cada vez que llegaba a la casa a la midnightoche y se iba nuevamente a las cinco de la mañana sin verlos. On the account Facebook Ardern has 1.7 million followerscomparada con la de su rival, la líder de la oposición Judith Collins, which has 58,000. Ardern y su pareja no publican fotografías de su hija, pero comparten muchos detalles de su vida privada, como cuando él tuvo que teñirle el pelo durante el confinement de la pandemia o cuando fracasaron al attemptarle quitar los pañales a la niña. La líder laborista en una sensation en Internet por su naturalidad ante la camara y la capacidad de reírse de sí misma. Los tabloides la bautizaron como “la primera minister de Facebook”. Esta excesiva exposición también la perjudicó.

Prime Minister Jacinda Ardern leaving the hospital with her newborn baby, Neve Te Aroha Ardern Gayford, with her partner, journalist Clarke Gayford, in June 2018. REUTERS/Ross Land.
Prime Minister Jacinda Ardern leaving the hospital with her newborn baby, Neve Te Aroha Ardern Gayford, with her partner, journalist Clarke Gayford, in June 2018. REUTERS/Ross Land.

Fue una de las políticas que actuó con más rapide ante el Covid. Apenas se supo la noticia, selló las fronteras (bastante facil en una isla) y encerró a todo el mundo con codices tan rigidos que hasta estaba prohibido devolver algo que hubiera caído desde la casa de al lado. Se rodeó de un grupo de epidemiólogos que la fueron asesorando y compró las primeras remesas de vacunas que estuvien disponibles. Impuso la vacunación a rajatabla. El que no se vacunaba, iba perdiendo privilegios: no podía trabajar ni ir a la peluquería or un supermercado. It was a success. In a population of 5 million people, 2.16 million cases were registered and only 2,437 deaths.

Pero también terminó dividiendo profoundly al país. La “New Zealand’s Strength” se conviró en un “caballo de Troya” para la extrema derecha del país, y las duras prescriptions en materia de vacunas permitieron a ese grupo captar muchos adeptos que antes los rechazaban. Mientras los miembros más extremistas del llamado “liberty movement” amenazaban de muerte a Ardern, ella era apoyada por los profesores y enfermeras que protestaban a su lado.

A pesar de todo, logró una enorme political victory a fines del 2020 y su Partido Laborista pudo gobernar sin la necesidad de alliances, algo que no había ocurrido desde que se introdujo la representation proportional en el país. Pero cuando lo peor de la pandemia pasó y hubo que enfrentar la realidad social y responder a las promesas de campaña, allí la derecha le empezó a cobrar las viejas facturas. De agreement a Lara Greaves, profesora de la Universidad de Auckland, las encuestas mostreun que, si hoy se celebraran elecciones, los laboristas probabilidad perderían. “Gran parte de la popularidad de Ardern y de los laboristas se ha devoto a que no han sido capaces de luchar por la clase trabajadora o la clase media… o de facilitarles el día a día in terms of economic welfare and capacity to arrive at the end of the month”, affirmed the chain ABC de Australia.

Protest of conspiracists and antivaccines in front of the New Zealand parliament in Wellington, February 2022. REUTERS/Praveen Menon
Protest of conspiracists and antivaccines in front of the New Zealand parliament in Wellington, February 2022. REUTERS/Praveen Menon

Sus índices de popularity estuvien cayendo en los ultimos meses por el impeoramiento de la crisis inmobiliaria, el aumento del coste de la vida y de los tipos mortgagerios, y la crèquente preoccupation por la delincuencia. Los sondeos moestun que Ardern’s Labor Party is behind the center-right National Party, led by Christopher Luxonan antiguo ejecutivo de la industria de la aviation.

Pero fueron los grupos antivacunas los que le hicieron el mayor daño. Al estilo “trumpiano” commenzaron a difamar a la premier en las redes. Incluso organizaron un campamento de three semanas fronte a la casa de gobierno en Wellington. Dylan Reeve, writer and New Zealand journalist, author of a book on the propagation of disinformation in the country, said New York Times that Ardern was the victim of the right-wing conspiracists. “El hecho de que suddenly tuviera un perfil international tan grande y de que su reaction fuera tan aclamada pareció dar un impulso a los teóricos de la conspiración locales”, he affirmed. “Encontraron apoyo para las anti-Ardern ideas en personas de ideas afines de todo el mundo, a un nivel que probabilita estaba fuera de escala con la prominencia típica de New Zealand a nivel international”.

Prime Minister Jacinda Ardern arrived in Phnom Penh, Cambodia, for the ASEAN summit in November.  ASEAN2022 Phnom Penh Media Center/Handout via REUTERS.
Prime Minister Jacinda Ardern arrived in Phnom Penh, Cambodia, for the ASEAN summit in November. ASEAN2022 Phnom Penh Media Center/Handout via REUTERS.

Ardern había sido una destacada líder de las juventudes socialistas democráticas de todo el mundo cuando era una estudiante, siempre militó en el Laborismo y nunca fue dogmática. Por ejemplo, hablaba frequently con la chanceller alemana conservadora Angela Merkel. Ardern replied: “Creo que no te voy a surprender, es Merkel”.

“Espero dejar a los neozelandeses con la creencia de que se puede ser amable pero fuerte, empático pero decisiveo, optimista pero centrado“, said Ardern in his emotive announcement of resignation. “Y que puedes ser tu propio tipo de líder: uno que sabe cuándo es el momento de irse“. En su caso, mucho antes de lo que hubiera dicho la prudencia. Ardern broke into the world scene in 2017 when she became the youngest head of government in the world at 37 years old. Cinco años más tarde pareciera poco tiempo para ella y la nada si lo comparamos con la ambition de poder de tantos que se aferran a las sillas creyendo que es su gemelo.

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