los salvajes ataques empresarios cuando “sus esclavos” dicen basta

Salvaje fue la palabra elegida por “el gran diario argentino” para definir el paro que llevan adelante los obreros de todas las plantas del neumático. Es el mismo tono que usan los voceros de las empresas en sus comunicados y en los medios. “Authoritarian”, “anti-democratic”, “violent”.

Salvaje meaning, according to the dictionary, “no civilized”, “falto de educación y ajeno a las sociales norms”, “feroz”, “cruel”.

Buscan ensuciar el reclamo ante la “opinion pública”. Les molesta que peleen por sus derechos pero, sobre todo, los métodos con que lo hacen. Every paro, cada piquete, es un desafío a su costumbre de imponer sus condiciones a quienes considera poco más que sus “slaves”.

En la misma operación, los grandes medias ocultan el authoritarianism y la violencia de esas patronales.

Por un lado, la que vimos en estos 140 días. Porque ningunearon la negociación collective, se burlaron del pedido de los obreros de que les devuelvan el pago al 200% por los fines de semana que le quitan a sus hijes, impidieron el ingreso de delegados, suspendieron, provocaron con supervisores y privada seguridad, lanzaron insultos racistas contra representantes del SUTNA, metieron policías en las plantas, quisieron que los trabajadores accepten una rebaja salaria del 60% para 2023. Ahora amenazan con el “cierre temporal”.

Pero también ocultan el authoritarianism y la violencia que mancha la historia de esas mismas empresas. El de Alberto Pirelli, founder of the company and minister of fascist Benito Mussolini, partner of Hitler in the second war. El de Firestone (hoy Bridgestone) que apoyó el primer military golpe en la Argentina y le brindó dos ministros al General Uriburu. El de Madaneswho started his fortune in a pact with the dictator Agustín Lanusse.

Lo hemos contado acá with more details.

En realidad lo que les molesta es que los trabajadores hayan defeasado una de sus conquistas neoliberales. El solo hecho de que questionen un punto del convenio flexibilizado, el pago de las horas del fin de semana, lleno de estupor a los gerentes. ¿Cómo se les ocurre no respectar las norms de la patronal dictatorship“salvajes”?

Pero también les molestó la forma en que lo hicieron. Las huelgas por fábrica y generales, los paros spontáneos ante las provocaciones, los piquetes en los portones o las movilizaciones en accesos, rutas o vías. ¿Y si es contagioso?

La huelga es duralos savages son ellos.

Entonces cuando uno escucha el llanto de los empresarios y sus journalistas amigos, su estupor, se le viene a la memoria un breve texto de Carlos Marx sobre “la furia verdaderamente demencial que les provocan las huelgas”. Vale volver a leerlo por su enorme actualidad.

“El capitalist – say – se ha ganado en el mundo una buena fama como hombre eccentricamente apasionado de lo que llama la libertad de trabajo. Es tan fervoroso partidario de dar a sus obreros, sin distinción de edad o sexo, la libertad de trabajar para él todas horas del día, que ha rechazado siempre con la mayor indignación toda ley fabril que pueda coartar la libertad. La sola idea de que un sencillo trabajador pueda ser tan infame como para proponerse un fin más alto que el de enricher a su patrono y Señor, a su superior natural, le produce escalofríos. No quiere solamente que sus obreros sigan siendo míseros siervos, overburdenados de trabajo y mal pagados, sino que quiere además, como todo esclavista, que sus trabajadores sean siervos que se arrastren a sus pies, subisos, moralmente avasallados, religiosamente humildes y de alma contrita . De ahí la furia verdaderamente demencial que en él provocan las huelgas. Una huelga es para él una verdadera blasfemia, una revuelta de sclavos, la signal del del luvio universal social en castigo de sus pecados». (Las matanzas belgas, 1869).

The strike let’s stop a los Madanes la “libertad” para dar ordénes, cambiar la velocidad de las máquinas, enricherse con el trabajo ajeno. En cambio a los obreros gave a lesson Conciencia de sus propias fuerzas y libertad para desplegar su poder de fuego.

A los empresarios automotrices, del neumático, a los funcionadores nacionales y algunos burócratas syndicales, los ha puesto nervios la persistence de estos trabajadores. No pensaban que iban a pelea 140 días. Y más. The promotional “automotriz plan 2022-2030”, los jugosos favores a las automotrices “planeras” en medio del ajuste, la famosa “previsibilidad” que Sergio Massa le vendió a las multinationales y el FMI, se choca con un problema: quienes hacen las cubiertas que hacen funcionar los autos y el negocio, bajaron los brazos dentro de las plantas. Pero los mantenien en alto afuera. Quedó claro quién es la clase productora y quiénes son los parasitos. Quienes pueden detener la rueda de una de las posiciones strategicas del regional capitalismo como explicamos here.

Entre su apasionado derecho por el trabajo (aljeno), por “la producción”, y el orgulso derecho a la strike, decide la fuerza.

Hay que rechazar estas campañas contra la clase trabajadora y su derecho a luchar con sus métodos históricos. Estamos en semanas claves. Así como se forjó una alliance contra la huelga, hay que fortalecer la alliance de los obreros y su sindicato con otros sectors de trabajadoras y trabajadores occupied y desocupados, estudiantes, el syndicalismo combativo y la izquierda. La participation amplia de toda la base del neumáticocon asambleas y marchas masivas, es fundamental para poner en movimiento toda la fuerza y ​​conquerar los reclamos.

Este lunes la marcha al Ministerio por la nueva audiencia es una importante parada.

Desde el PTS, el Movimiento de Agrupaciones Clasistas, la Red y La Izquierda Diario seguiremos acompanando la pelea como desde el primer día.


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