Nenette, la mujer detrás de Don Ata

“Voy a mostrar algo totally inédito, perhaps the sea of ​​the most profound emotions with respect to the landscape of Argentina. It is a very intimate music, with resonances in the instrument very subtle. Llevar eso a un escenario para diez mil personas, donde en general Hay cosas muy explosivas, es arriesgado. Vamos a ver qué pasa”, he says Horacio Lavanderapor primera vez un classical pianist will have a su cargo la apertura del Festival de Cosquín. “Estoy súper nervios, pero voy a vivirlo con mucha intensidad y lo voy a disfrutar mucho.” Voy a tocar 50 minutes mi gran homenaje a Nenette. Una responsabilidad gigantesca. Es un muy lindo momento para dar a conocer un inédito material de Nenette Pepin”.

Nenette, nicknamed Antonietta Paule Pepin Fitzpatrick, was born in Canada in 1908, the same year as her husband Atahualpa Yupanqui, and died on November 14, 1990, in Buenos Aires. They met in 1942 and lived together since 1946, they had a single son, Roberto Héctor, “el Coya”. They got married in 1979. Entre los dos escriberion música memorablecomo “Luna tucumana”, “El arriero”, “Chacarera de las piedras”, entre muchas otras.

But Nenette firmaba con el pseudonym de Pablo del Cerro, “Cerro” por Cerro Colorado, el pequeño pueblo de Córdoba donde vivieron. La época no favorecía el desarrollo profesional de las mujeres, menos aún que una extranjera, en el amíto especial conservador del folklore, escribiera música para un género donde la autentidad de la identidad se juega en las melodías de corte essencialista.

Antonietta Paule Pepin Fitzpatrick, pianist and composer.


Antonietta Paule Pepin Fitzpatrick, pianist and composer.

In 1928 Nenette moved to France in Buenos Aires. Studied at the National Conservatorio de Música, where he was an alumna of Juan José Castro, maestro also of Alberto Ginastera. Dio conciertos hasta que nació su hijo, abandonó su carrera de pianista, y se abocó a la obra de su marido.

Lavandera grabó recently unedited pieces of Nenette que, aunque no llevan su nombre, por el tipo de escritura pianística se presume que son de ella aunque están firmadas por su marido.

–¿Creés que Atahualpa Yupanqui sería quien es si no se hubiese encontrato con Nenettet?

-No. Creo esta relación le dio una forma al pensamiento de Yupanqui. Quizás hubiese sido un distacado guitarist, pero ella le dio un tipo de formalización a lo que él estaba haciendo, lo llenó de recursos. The beginning of “Luna Tucumana”, por ejemplo, que es lo primero que hicieron juntos, tiene algo que es muy pianístico. El efecto de las notas repetidas está muy cerca de los compositores que le Gustaban mucho a Nenette.

–¿Quiénes eran los compositores?

-Brahms and Schumann. Atahualpa, en cambio, el que más le gustaba era Bach. En mis arregos intenté juntar estos dos mundos.

-¿Se habilita otro tipo de sensibilidad cuando un compositor trabaja en conjunto con su pareja?

-Puede on. No solo is the case of Nenette and Atahulapa, also Chopin and George Sand. ¿Chopin hubiera compuesto los preludios si no hubiese estado el eje poético de George Sand? Very difficult. Hay una interrelación en las fuerzas creativas. Todas las dedicatorias que le hace Brahms a Clara Schumann; also Mendelssohn and his sister Fanny. He played the music of his sister and in an opportunity the queen of England said: “That’s my favorite work!”. Félix Mendelssohn protested: “Lamentably no es mía, es de mi hermana”. He also published a lot of music in his name that was Fanny’s era. La relación ente ellos fue tan symbiótica que él se murió poco después que ella.

–¿Cómo llegaste a interesarte por Nenette y armar el project que vas a presentar en el Festival de Cosquín?

-Encontré unas partituras de Atahualpa Yupanqui que me había comprados mi padre, creo que doce años atrás, y me había dicho: “Fijate porque estas partituras son interesantes. La compañera de Yupanqui fue una grand pianista”. Las tenía en mi biblioteca, un day tomé “Luna tucumana” y preparé una versión muy contrapuntística (se puede escuchar en YouTube). Me pregunté quién sería Pablo del Cerro, el nombre que figura en la partitura. Y fui investigando un poco, leí algunas cosas en Internet, y me encontré con todo un mundo por explorar. En un viaje a Córdoba, we contacted the singer Mery Murúa, we joined, she showed me my home recording and then she contacted Coya, the son of Atahualpa. Y así fue todo, mientras comíamos criollitos cordobeses.

-¿Cómo fue el encuentro? ¿Ahí te mostró las obras inéditas?

-Estaba encantado. Y, sí, a partir de ese momento me empezó a mandar un montón de partituras inéditas, que es lo que que grabbedé y lo que voy a tocar en el Festival de Cosquín. Las cuatro ultimas, totally inéditas, se pueden escuchar en mi channel de YouTube: “Preludio a la manera de Bach”, “Ibatín”, “Cumbres silenciosas” y “Piedra sola”, muy probabilita relaciada con el poema de Atahualpa. Y hay otras más que voy a tocar en el Festival. Está está en línea con algo que me está interesando mucho desde hace un año o dos, que tiene que ver con incorporatorio de compositoras. Así que estaba todo alineado.

–¿Te contó algo el hijo de Yupanqui sobre la interacción musical entre sus padres? Es vidrioso el asunto de determinar que muchas de las piezas firmadas por Yupanqui son en realidad de Nenette.

-Sí, él me contó lo que vivió. Atahualpa y Nenette eran muy symbioticos. Tal vez ella escribía muy rápido, entones enviaban enseguida las partituras para que quedara registrado. Después de tantos años, además de todo el amor, los unió el amor por toda una investigation, porque detrás de estos ritmos hay investigation. Era una manera de convivir musicalmente. Nenette decided to cover under a pseudonym for what they were doing and the machismo imperante en el mundo del folklore. Además, como era extranjera, nunca la hubiesen aceptado. Hay también una cuestión legal muy compleja. Tengo entendido que Yupanqui tenía otros hijos.

–¿Cómo es musicalmente la unedited work?

-Toda la parte melodica del material está muy bien lograda. Son muy bellas las melodías. Es un material muy pianístico. Eso habla de que ella tuvo una gran collaboración. Algunos objetan argumentando que no hay ninguna recordinga de ella, pero puedo decir que hay momentos muy pianísticos que no los puede hacer un guitarista. Pero eso será para investigação a posteriori, se verá de acuerdo a la caligrafía de quién es cada cosa.

-¿El hijo no te dio ninguna pista al respecto?

-Tampoco lo sabe. El dice que algunas piezas que están firmadas por su padre es muy probable que sean de ella, justamente porque hay mucha mano pianística. De las partituras que me había comprado mi padre, “Ejes de mi carreta” -que es una milonga campera-, Yupanqui la toca yendo hacia los acordes de la guitarra. Pero en la partitura hay todas unas sequencias súper pianísticas. Entonces, sospecho que si ya la conocía a Nentet, la haya escrito ella.

–¿Hay registro de composiciones de Nenette previas de a conocer a Yupanqui?

-Debe haber porque ella estaba investigado mucho sobre el folklore. Por ejemplo, las piezas de música de camara que me dio el Coya, me dijo que son viejísimas. Habría que ver, pero es probable que Nenette las haya escrito antes de conocerlo a Yupanqui. Alguien tiernía que estudiar el tipo de papel y la caligrafía. Algunas están escritas con pluma, son muy antiguas.

-Trabajaste algunos años con Dino Saluzi. Did you use this experience to interpret this music?

-Yes, I have been working with him for ten years, since 2002 until he released the disco Imágenes. Luego, por supuesto, seguimos en contacto. Y el trabajo con él me dio muchos recursos y me yúdado, sobre todo, a entender mucho el fraseo.

– En una oportunidad commentaste que la pareja Yupanqui-Nenette había cambiado por completo el folklore tradicional. What aspects?

-Al darle forma a los pequenos detalles. Hace unos meses me puse a escuchar un disco que me regalaron con grabaciones que rescató una investigadora de los años setenta. Se trata de un trabajo de campo sobre los ultimos payadores más tradicionales, gente del campo, y fue muy evident para mí que hay un tipo de folklore, que sería “el natural”, y está lo que hizo Yupanqui, con ese nivel de sophisticación . Hay un punto más de elegance de las frases y también del final de la forma.

El piano indiscreto

El registro para piano recurre algunas de las piezas más conocidas y otras inéditas, como el Preludio a la manera de Bach”, “Ibatín”, “Cumbres silenciosas” y “Piedra Sola”. Entre las más conocidas están el malambo “Cruz del Sur”, que abre el álbum con una energica y sutil interpretation de Lavandera, “Luna tucumana” -con su famosa y muy characteristica introducción-, “Indiecito dormido” y “Ejes de mi carreta” “.

Todas tienen en común que en su versión impresa exhiben una escritura netamente pianística, por eso se supone que fueron escritas por Nenette Pepin, esposa de Don Ata, aunque Yupanqui figure como autor.

El tipo de escritura pianística resulta equally evident en las piezas inéditas, con la misma presunción de la authoría de Nenette. Lavandera completó la única primera página, firmada por Atahualpa, del “Preludio a la manera de Bach”. Entre la mucha información pianística de la preciosa zamba “Ibatín”, solo un pianista sabría cómo escribir el despliegue de los arpegios que desarrolla la pieza. Algo brahmsiano asoma en “Cumbres silenciosas”, el modo de organizar los acordes, desplegados y octavados. Al clima meditative que atraviesa la obra se le suma uncoral que remite a algo religioso.

La reposada zamba “Piedra sola” closes the album, sometimes related to the famous homonymous poem, also a book, publicados por Yupanqui. Todas las músicas tienen un arrangement del pianista, en general contrapuntístico, a modo de comentarios.

Lavandera explora en profundidad y expande las sutilezas del pianismo de Nenette, apoyándose en la propulsión rítmica, con precisión, sin efectos ni sobreactuaciones. Se destaca, dentro de sus versiones contrapuntísticas, la sensibilidad de su fraseo folkórico. LN

He died too

He died too

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