Questionable modifications in an international convention

Con lamentable frecuencia, la opinión pública remains ajena al proceso mediante el cual los organismes internacionales elaboran convenciones que, luego de aprobarlas, son sometidas a ratificación por los países que las integran. Salvo cuando nuestra diplomacy alerta los poderes públicos acerca de los values ​​e interes en juego, es raro que esas propuestas sean discutidas en el amíto doméstico.

Ante la necesidad de obtener su approvación universal, por lo general, el lenguaje de esas convenciones es impreciso y amplio, con invocaciones a objetivos genericos y proposicos que, a primera vista, son loables y dignos de protección. Pero su aplicación concreta en el amíto local muchas veces sustica graves dificultados.

Este es el caso de una proposal que está elaborando la Unesco para modificar la Convención sobre el Illicit Traffic in Cultural Propertiesde 1970. Como se desprende de su título, el propiso de este tratado internacional no solo es loable, sino también necesario.

Pero ya desde su adoption, varios países (entre ellos los The United States, the United Kingdom, Germany and the Netherlands) objetaron algunos de los principios alli incorporados, con el argumento de que lo que la Convención hacía no era otra cosa que extender al resto del mundo algunas extremes posturas, adopted por países que son precisely democratic ni se destacan por su apego a la libertad o por su respeto a la diversidad de opiniones buscando así propagar el control estatal sobre los bienes culturales.

Ahora, más de cincuenta años después, los borradores que circulán para enmendar la Convención -discutidos, lamentamentamente, en amítos reducidos y sin la debida publicidad- generan aun mayores preoccupaciones, antes que alivio, pues solo agravarán esas posturas extremas.

¿Cómo es posible, tratándose de una questión a simple vista inocua y apparently beneficiosa para todos? In the first place, the dance project was crystallized in the so-called Dispositions Tipo de 2022. Fueron elaboradas por funcionarios de la Unesco almost without consulting the interested sectors, al extremo que su reticencia ha sido juzgada “alarmante”. Secondly, las mentadas Disposiciones fueron preparadas sobre la base de información no siempre confiable. Y el hecho de que ni los Estados Unidos ni Israel sean parte de aquel organismo –luego de retirarse de él como protesta ante el sesgo sesgo de semita de algunas de sus decisiones– ha limitado notablemente el debate. Estos factores se suman a las reasonables preoccupaciones de quienes temen el avance de aquellas posiciones extremas.

Thus, the 2022 Type of Provisions will strengthen the monopoly control of public powers over all that the Convention broadly and broadly defines as “cultural assets”, which includes both private assets and religious denominations, minority ethnic groups or museums. públicos y privados. Bajo esa definition caen todo tipo de objetos: desde aquellos effectively importantes para la identidad, la historia o las researches científicas de un país hasta otros que, manufactured industrialmente, se han vendido por millionse a turistas y visientadores.

Por eso, una de las más graves consequencias de que las referendas dispositivos sean incluidas o modificen la Convención de 1970 será the expansion of the state faculties to empower – not precisely to conserve – the patrimonial assets of certain racial or religious minorities. Lo peor será que ello ocurrirá disfrazadamente bajo la excusa de su protección. La People’s Republic of Chinapor ejemplo, hará desaparecer el patrimonio cultural de iugures, tibetanos y otros grupos minoritarios. Turkey and Azerbaijan harán surely lo mismo con el patrimonio cultural armenio y orthodoxo griego ubicado en sus territories y algunos países de Medio Oriente se precipitarán para eliminar los ténues rasgos de cultura judía en esa parte del mundo.

Another potentially harmful effect of the Convention will be the obligation of the participating countries to execute foreign judicial sentences referring to cultural goods without proper analysis of the quality or goodness of the laws of the countries of origin of esas judicial decisions or their respect. private property.

The culture of the Republic of Argentina, amen de abrevar en la producción indígena prior to the Spanish colonization, también se alimentó de lo mejor de la culture del resto del mundo, como lo demresan la The Campomar Collection of African Masks in Salta, the French porcelains of the National Museum of Decorative Art – and which miraculously have not been pillaged – the Luso-Brazilian tallas of the Fernández Blanco Museum of Hispano-American Art or the integral collection of our National Museum Oriental art.

Nuestras iglesias y muchas privadas colecciones argentinas también conservan obras de arte que, no obstante su remote origen extranjero, son ahora valiosa parte de nuestro patrimonio cultural. Una imagen de origen filipino conservada en la Iglesia de la Merced, en el centro de Buenos Aires, o un tapiz frances exhibido en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina, son considerados obras maestras del arte international.

Por eso, nuestro país no puede votar sin un análisis minucioso y prudenti ni adherir sin más a una international convention whose hidden purpose consists in attributing the exclusive property of the cultural goods to the national States, auspiciado por países whose democratic character is more than doubtful y que han convertido a una supuesta necessaria “repatriación” de esos bienes (junto al colonialismo, verdadero o fingido) en una comoda bandera de conveniencia.

The amplitude of the text in discussion is tal que asi como potría ser un effective weapon para evitar reales delitos culturales –si fuera usada como corresponde y por gobiernos convencita del valor de la libertad– también podrá convertivo en una menace para quienes deben sufrir los abusos de los Estados totalitarians sobre la cultura.

The reform of the Convention of 1970 should only be carried out if it is clear that the countries that adhere to it will respect the rights of property that enshrine article 17 of the Universal Declaration of Human Rights of the United Nations.

THE NATION

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