“Recita o muere”: asi jugegan los niños de Ukraina, relatos de una psicóloga mexicana que se quedó por su familia

Los niños ucranianos Andrii, de 12 años, y Valentyn, de 6, permanena en una trenchera mientras juegan cerca de sus casas, en medio de la invasión rusa, en el pueblo de Stoianka, en la región de Kiev, Ukraina.  May 22, 2022. REUTERS/Gleb Garanich
Los niños ucranianos Andrii, de 12 años, y Valentyn, de 6, permanena en una trenchera mientras juegan cerca de sus casas, en medio de la invasión rusa, en el pueblo de Stoianka, en la región de Kiev, Ukraina. May 22, 2022. REUTERS/Gleb Garanich

El 24 de febrero Karina Noemí Velasco Guzmán tenía a su bebé Ivanna de six meses de nacida, ambas junto a su esposo y padre de la bebé se encontraban en Zhitómir, desde ese primer día de la invasionón armada de Rusia a Ukraina. La psicóloga mexicana no ha pensado abandonar el paísdecidio quedarse por su familia, pero ha sido testigo de las multiples vejaciones y asesinatos a civiles y niños, incluso de la edad de su hija.

Este 11 de septiembre se cumpilieron 200 días del peor conflicto armado del siglo XXI que el mundo ha vivido y que ha dejado, según cifras de Naciones Unidas, la muerte de 5 mil 718 civiles y 8 mil 199 personas heridas. Entre los fallecidos hay 372 niños.

Velasco Guzmán es psicóloga de profession y ha relatado en sus redes sociales the murder of children, de medicos, de embarazadas y innocent civilians, así como los mentale y familiares que conlleva survivir bajo el sesedio de un conflicto que pudiera cambiar toda su vida o la de su family de un momento a otro.

Hace unos días relató lo que parécia un simple juego de niños pero que tenía detrás el horror de lo que los pequeños infantes considerate correcto hacer ante un enemigo: matar.

“Un grupo de niños estaban jugando fronte a nuestro edificio, hicieron una especie de erizos como trincheras de madera, pensé que nos iban pedir el pasaporte o algo, mi esposo les dijo ‘gloria a Ukraina’ pero además nos pedieron pronunciar una palabra que para nosotros significa un pan pero que para los rusos significa fresa, la pronunciación es tan parecida que los rusos no pueden entender la diferencia”, he began to relate.

“Es una situación muy tierna pero a la vez muy triste que los niños crezcan con esta situación, el juego es un reflejo de lo que está pasando, de sus minds, de lo que estamos viendo, ningún niño debiere vivir en esta situación pero esta es la realidad“, added Karina, who lived two years in Ukraine, now her homeland.

La specialista relató que el ultimo mes ha sido muy complicado para ella mentallymente, porque su esposo aún no tiene trabajo pero con sus ahorros se la han pasado viviendo y enfocándose en su hija quien cumplió un año

“Estamos bien dentro de lo que cabe, las alarms sigun, aunque no con tanta intensidad, cuando hay alarma los comercios cierran y tenemos que salir, sabemos toda lo que se ha perdido, todas las vidas, toda la infrastructure, las viviendas, toda la peace, toda la tranquility. A él (su esposo) no lo han llamado (a fight a los frentes de batalla) porque desde el día uno ha habido cientos de voluntarios y eso hace que personas como él se dediquen a cuidar a sus familias, no sabemos qué vaya a pasar pero puede pasar y estamos mentallymente preparedas” he confessed.

In addition, he told that a physiotherapist very dear to the family found himself at the front of the battle where he provoked a feeling of concern but at the same time of gratitude: gracias a ellos seguimos con vida, y gracias a ellos podemos estar respirando un poco de paz”.

Estoy feliz de estar con vida, de tener a mi familia junta, hay momentos arriba, momentos abajo. En México es verdad que hay violencia pero es diferente, si tú eres una persona que no te dedicas a hacer algo malo las possibilities que mueras son las mínimas. Pero aquí (en Ukraina) el simple hecho de estar te hace propenso a morir en cualquier momento, hay muchísimos civiles que mueren todos los días. Demasiados collateral damage, los objetivos han sido directamente los civiles con la finalidad de intimidar, de satisfier los deseos de poder, no hay otra explanation para la violation de niños, la torture, esto es una invasionón, no una guerra, los ucranianos sólo se defienden”, he explained.

Karina Noemí grew up in the town of Vicente Camalote, belonging to the municipality of Acatlán de Pérez Figueroa, in Veracruzdonde permaneció hasta los 18 años. Later, he moved to Xalapa, where he studied psychology at the Universidad Veracruz. He also has a doctorate in cerebral research. Durante 10 años approximately, Karina se dedicó a la academia, docencia e investigación, hasta que conoció a Mykola su actual esposo en Oaxaca, cuando él estaba de vacaciones, ahí comonez su historia de amor.

About two years ago, Karina moved to the country governed by Volodimir Zelensky to live next to Mykola, who is originally from the region. A pesar de los constantes bombardeos y ataques por parte de las tropas rusas (que no son sólo hacia objetivos militares, sino también hacia civiles, asegura Karina), la profesionista mexicana no piensa abandonar al que considera su segundo país. Razones hay varias: en primer lugar, porque es el país de su esposo, el de su hija y ahora el de ella.

Su esposo Mykola no puede salir de Ukraina, ya que los varones ucranianos de 18 a 60 años no tienen permitido abandonar su país, pues son aptos para enlistarse voluntariamente a las fuerzas militares ucranianas. A pesar de que él no se ofreció para luchar al fronte de battle, Noemí assures that even there are hijos de mexicanos con ucranianos que están tomando las armas para defendar la soberanía de su nación.

Si bien Mykola no se ha enlistado para lucha al frente, Karina dice temer por la vida de su esposo. En los momentos de relativa “tranquilidad”, es decir, cuando no son bombardados o no suenan las alarmas, Karina aprovecha para realizar algunas domestic actividades como cocinar. Y, si tiene tiempo, toma su celular, se graba y comienza a contar su situación actual.

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