Rublev surprised Medvedev in an agonizing duel

Andrey Rublev y Daniil Medvedv decidiron brindarnos la primera montaña rusa de las ATP Finals 2022. If the parks of attractions are full of surprises, it could not be said that Andrey was the winner of the event that he absolutely had everything and that he decided in the most competitive way possible, in the final tie-break that Rublev needed to have. cuatro pelotas de partido para, al fin, levantar los brazos y poner patas arriba su grupo (6-7(7), 6-3, 7-6(7). Fue muy superior Rublev throughout the entire encounter, but tuvo que ahuyentar sus fantasmas: desaprovechó seis bolas de set en el primer parcial y necesitó de una impressive remontada ante un Medvedev algo apagado, pero que se aferró como pudo a su saque para llevar el partido hasta el ultimo juego.

Parecía que ya desde el primer set las tornas de este enfrentamiento particular iban a cambiar por completo. El primer parcial se desarrolló por la vía rápida, con un Rublev arollador al servicio que se aprovechaba de las debilidades de un Medvedev completamente apagad. No conseguía Daniil grabbed sensations with his blows, committing numerous errors and showing incapability of countering Rublev’s right hand. Andrey estaba sacando mejor y golpeando primero en cada intercambio, restando muy profundo con su revés, lo que dejaba a su opponent completamente vendido. Un mal juego al inicio del set fue suficiente para que Andrey consiguiera el break y sacase para llevarse el primer set… pero ahí aparecarían los fantasmas.

Medvedev se puso firme y esperó a que su amigo apretase el botón de “autodestruction”. Antes ya había gozado de un par de bolas de set, pero ese juego encapsuló muy bien la advantage mental que Daniil posese sobre su compatriota. Un par de cintas que cayeron de su lado, un par de errores no forzados que no venian a cuento y el set se volvía a igaular. Llegados al tie-break, de nuevo Rublev demonstrated why he was being the best player on the track, with a tremendous performance and recuperating his stratospheric level of service… but, de nuevo y con un 6-2 a favor, a Andrey le entraron las prisas y los miedos por verse por delante en el marcador. Daniil, en modo pared y esperando los regalos de su rival, se llevaba un primer set en el que había sido netamente inferior.

RUBLEV REACTION

Sorprendió el control emocional del de Moscú, un tipo que suele optar por showr publicamente su frustration de la manera más expresiva posible. More than his anger with Mohamed Lahyani for circumstances that escaped his control (it is true that several judges of the line were prejudiced in the tie-break of the first set), Andrey forgot to hit or break his racket and opted for hacer lo que debía: mantener su alto nivel del primer set. A poder ser, claro, también evitar las disconnectiones en los momentos importantes. Perhaps with the freedom of verse against the strings, this time Rublev did not repeat the errors of the first partial: he continued to execute and castigate with his right hand a very bland Medvedev, unable to be aggressive from the bottom and who added up the double faults to a repertoire unusual errors. Hasta seis cometió en el segundo set, donde dos roturas permitieron a Rublev llevar el partido a territorio casi desconocido, un decisive set ante un tipo que siempre exerció sobre él un apabullante dominio.

TODO HAIR CUT OFF

El partido transmitía con la celeridad y la frialdad que caracterizan a estos dos jugadores, dos tempanos de hielo en ocasions, dos volcanoes de energía en otras. Prefirieron optar por la primera opción y, tras un par de juegos donde alargaron la duración de los puntos e intercambiaron golpes directos al mentón, hicieron acopio de fuerzas al saque y lo utilizaron como arma arrojadiza para dominar en cada uno de sus juegos al servicio. The points were solved quickly: Rublev had lost sensations with the rest of his back and Daniil had raised his level with his first strike, which brought the party to the stage, perhaps, more mentally and with small details than the owners’ own. tactics.

Uno diría que este scenario de puntos cortos beneficiaba más a Rublev, una maxima que parécia lógica en el prepartido, pero que se torció extraña conforme se desarrollaba. Rublev had won 6 of the 7 long points of the first set, partly because of his capacity to avoid the exchange of cross-handed turns and Daniil’s right-hand attack. Y por ahí, quizás, pasaban sus opciones de llevarse el triunfo: ser capaz de meter más resto dentro y generarse opciones de golpear una derecha invertida que le acercase al punto. He succeeded, but in very few occasions: Daniil took his sack to another level, surpassing the threshold of 20 direct sacks and showing himself unattainable with a primer service that kept him in the party (especially in the game of 5-6, where le salvó de un 40 iguales muy peligroso).

With the battle of the sack lightly in favor of Daniil and the battle from the bottom of the pista lightly in favor of Rublev, nos encaminábamos a un tie-break que tuvo absolutely de todo. Andrey struck like never before with his right hand, lifting two points of more than 30 left hand blows that left Medvedev on the floor, who tried to lift fast points with his service, but he was really tired before the whirlwind of an imperial Rublev con su derecha It seemed that he had to repeat the script of the first set, with Daniil who saved three balls from the party and that seemed to return to feed Rublev’s doubts, but this one, with a parallel turn that gave many returns and a right that he executed como un martillo pilón, por fin cerraría el partido en un tie-break final de absoluto órdago (8-6).

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