The excellence of those who play

Angel Di María, author of a goal then a great collective game in the final front of France, lifting the World Cup
Angel Di María, author of a goal then a great collective game in the final front of France, lifting the World Cup

Evadimos impuestos y nos mandamos por la banquina. Contratamos en negro y trabajamos en negro. Elegimos senadores a señores condenados en varias instancias y rechazamos fallos de la Corte Suprema. Intentamos compensar corrupcion con espionaje illegal. It is the manual that a society sadly accustomed to estas practica -no me considero ajeno del todo a algunas de ellas, aclaro- ponga en un plano de equivalencia al gol de la Mano de Dios con la más marivallosos individual work que testiguaron los mundiales de fútbol . Todo el mismo día y ante el mismo rival. Y hasta fuimos (somos) capaces de justifyar la falta de buen gusto en nombre de los fallecidos en Malvinas.

No es siquiera para incomodarse. Mucho menos, indignarse: es lógico que acomomodemos de tal modo nuestras futboleras pasiones, siendo éstas las más apasionadas de las pasiones de las grand majoia de los Argentinos.

Almost one month after the Qatari dream, from which I woke up (a ver si de golpe descubrimos que la de Kolo Muani se clavó en un rincón!!!) we continue to play the same game from almost 40 years ago: entreveramos lo ordinario con la magia con una facilidad extraordinaria.

Entonces, el “Qué mirá, bobo” se viraliza mucho más (y se convertivo en remera) que la obra maestra de prestidigitación que el mismo Lionel creo una hora y media antes habilitando a Molina con un pase que no hubieran imaginado Bochini y Riquelme juntos .

En la misma línea, el Messi pendenciero pasa a ganarle espacio al genio total, ya no a completarlo con un matiz futbolísticamente menor. Maradoneano balbucearon por ahí. Y terminan reduciendo a un puñado de bravuconadas y arengas la incommensurabilidad del querido “genio del fútbol mundial”. Tratando de arrastrar a Messi al barro lo embarran a Diego.

Una de las curiosidades estatíticas que dejo el Mundial fue la inverosímil equación entre goles recibidos, remates recibidos e final influencia del Dibu Martinez.

El enorme arquero marplatense no llegó mucho más allá de la decena de pelotas atajadas en los siete partidos que jugó. Sin embargo, casi todas esas maneuveras no sólo tuvenor valor gol: tuvenor valor partido

Desconozco quién se hubiera animado a pronosticar el destino mundialista argentino si Martínez no atenazaba aquel tiro libre del mexicano Alexis Vega. Les recuerdo que, a esa altura, el partido estaba 0 a 0. Y que si perdiamos volviamos a casa en primera fase.

Lo demás se siente más fresco. La tapada sobre la hora ante Australia, los penales contra Holanda, la mentioned del final de la final y el primer remate de la definición con los franceses.

Por obra y gracia de su personality, incluido ese sesgo procaz que, no por considerarlo unnecessary, debemos ignorar que es parte de un todo, muchos de los pibes y no tanto que invaden las playas argentinas con el 23 en la espalda lo celebran tanto más por su faceta histrionica que por su excellence deportiva.

Llevado al terreno colectivo, está todo bien con celebrar que, además de sacarnos campeón, el equipo haya sido guapo y peleador hasta ganarse el reclamo plañidero y patéticamente pacato de un montón de críticos europeos. Pero nada de eso puede estar por encima de la calidad deportiva de un grupo de muchachos que, a la hora de jugar, le regaló al mundo, la majority de los más hermosos goles colectivos del torneo. Vayan y revisen ya mismo, desde Mexico hasta Francia y se va a volver a conmover con tanto virtuosismo en sociedad.

Y si por acaso nos resultase inevitable caer en lo extradeportivo les dejo una sugerencia. Ya que muchos de nuestros chicos sueñan con tener algo del Dibu, recuérdenle que es un señor que desembarcó a los 17 años en un mercado súper exigente como es el de la Premier League y que, no conforme con crecer enormente en su condición de atajador, gastó buena parte de sus ratos en aprender a hablar inglés como el mejor.

Martínez could not say the same about Dibu champion of the world. Quiero decir, no lo destaco por ese detalle académico. Pero ya que estamos en temas anexos al deportivo me permito hacer un humilde aporte a la causa.

Come on. Tentados como estamos en pretender ejemplos de compromiso, civismo y urbanidad en nuestros champions, ¿qué onda con apuntar mejor y pedirle aunque sea una pequeña dos de todo eso a nuestra clase dirigente?

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