The imminent electoral crisis in Brazil

Jair Bolsonaro (REUTERS/Adriano Machado)
Jair Bolsonaro (REUTERS/Adriano Machado)

Published originally Americas Quarterly

Vayamos al grano: I do not believe that President Jair Bolsonaro voluntarily surrendered power to his rival in the elections of October, Luiz Inácio Lula da Silva. Si gana Lula, como suguegen actualmente las encuestas, there will be an institutional crisis in Brazil in the next few months. La única pregunta es cómo se verá y quién prevalecerá en última instancia.

Bolsonaro has made his intentions very clear during the last year. Influenced by his belief that Donald Trump won the 2020 elections in the United States and decided to avoid a similar (or worse) destiny, Bolsonaro has followed a multiple strategy, although a menudo errática. We repeat occasions he put in doubt the integrity of Brazil’s electronic voting system and said that he would only accept a result that he considered “auditable”, una barrera imposible, ya que el Congreso voted el año pasado para no modificar el sistema. Ha retratado a Lula no solo como un opponent, sino como una menace illegítima y “criminal” que “solo puede ganar a través del fraude”. Meanwhile, in anticipation of a confrontation, the ex-Capitán del Ejército has deepened his ties with the armed forces of Brazil, appointing retired generals to key positions, including his compañero de formula. With numerous pending legal cases against him and his family, Bolsonaro has said that there are only three possible futures: “Prisión, ser asesinado o victoria”. Continúa actuando como si realente creyera que eso es cierto.

Still es posible que Bolsonaro gane estas elecciones. Las encuestas han shown a significant narrowing of the race since March, aunque Lula conserva una comfortable advantage de siete a 15 puntos percentageal en la majosía. The economy of Brazil is improving, with unemployment falling by 9%, its lowest level since 2015, while inflation has apparently also reached its maximum point. Bolsonaro has injected thousands of dollars into the economy to increase his possibilities, including a 50% increase in the payment of Brazil’s main social welfare program. Su máquina de redes sociales sigue siendo formidable y sin escrúpulos. Los cristianos evangelicos, tan clave en su victoria de 2018, parecen estar una vez más a su lado.

Pero el tiempo se acaba y el scenario más probable sigue siendo una victoria de Lula. Algunos de los aliados de Bolsonaro me han dicho (or others) that the President would be willing to transfer power to any other person, but not to the leftist who governed Brazil from 2003 to 2010, then he spent time in prison until the courts revoked los cargos de corrupción en su contra. “Todos queremos democracia, pero devolverle el poder a un criminal como Lula sería el fin de la democracy en Brasil”, dijo una fuente No estoy de acuerdo, pero así ven lo que está en juego muchos bolsonistas. Y se están preparando para actuar en consequencia.

Luiz Inacio Lula da Silva (REUTERS/Carla Carniel)
Luiz Inacio Lula da Silva (REUTERS/Carla Carniel)

Una estrategia sería que Bolsonaro siguiera los pasos de Trump y tratara de revertir el resultado electoral en los tribunales. But the Electoral Tribunal of Brazil has fallen repeatedly against Bolsonaro, and the centralized (y efficient) nature of the vote count makes the challenges much more difficult than in the fragmented system of the EU. Eso deja la option de alegar fraude en el tribunal de la opinión pública y esperar que el “pueblo” y/o las Fuerzas Armadas apoyen su reclamo de permainan en el poder. Pero una cosa es disputar, digamos, una pérdida de dos puntos, y otra muy distinta si el margen es de cinco o más, como suguegen actualmente las encuestas. Es por eso que muchos creen que Bolsonaro will attempt to force a “6 de enero brasileño” before de las elecciones, possibly tan pronto como el 7 de septiembre, el 200 aniversario de la independencia de Brasil.

That day, Bolsonaro invited a thousand of his followers to Río de Janeiro to attend an event on the beach of Copacabana that will have a large military participation, including troops that will be launched with parachutes on the shore, 29 cannons and a procession of boats de la Marina. Mientras escribo esto, hay visiones muy divergentes de lo que sucederá y lo que significará todo. Algunas fuentes bien situadas apuntan a la aparente negativa de los militares organizar su traditional parade del Día de la Independencia en el evento como prueba de que los comandantes superiores no quieren politizar los procedures y buscan distantararse de un presidente condenado. Otros arguments que, a pesar de todo, el evento seguirá siendo por el público brasileño como una muestra decisive de apoyo military al presidente, preparing el escenario para el verdadero enfrentamiento más adelante.

Estoy bastente seguro de que no veremos un golpe tradicional el 7 de septiembre. Pero un envalentonado president could, por ejemplo, declarar en su lenguaje más fuerte hasta el momento que espera que las elecciones sean manipuladas, o exigir que se pospongan a menos que sus requests de cambios se cumplan. En cuanto a las fuerzas armadas, una importante consultora de riesgos politicos recently published a PowerPoint de 38 páginas que evalúa las altades de los generales individuales y su apoyo a un posible “questioning of las democratic institutions”. His conclusion was final The majority of the key figures will support the Constitution, but the fact that this information has been published says exactly where we are in 2022.

El resto del establishment de Brasil no está mirando todo esto pasivamente. The recent takeover of the new president of the electoral tribunal, the judge Alexandre de Moraes, represented una gran muestra de apoyo a las instituciones democráticas de Brasil, con ex presidentes, gobernadores y miembros del Congreso aplaudiendo a Moraes mientras Bolsonaro se sentaba alli con petulancia. Several influential members of the business community met among the million Brazilians who signed a manifesto declaring that “en el Brasil de hoy, ya no hay espacio para reveses autoritarios”. En Brasilia, muchos los tratan como señales de que el presidente ya ha perdido. “Bolsonaro puede hacer o decir lo que quiera”, me dijo un exministro esta semana. “But no one will go with him. It’s over.”

Quizás. Pero Bolsonaro conserves the fervent devotion of millions of people who believe that they also act to save democracy. Muchos de ellos, uniformados o no, tienen armas. Mientras pensamos en lo que está por venir, personally estoy dividido entre dos puntos de vista opuestos. Una es que Bolsonaro could ir a donde even Trump se atrevió, y simply negarse a abandonar el palacio presidentiale, declarar el voto illegítimo, rodearse de aliados armados y essentially decir: “Sigo siendo el presidente, y si no te gusta, ven a buskarme”. Pero la otra opinion es que, en los ultimos cuatro años, ya sea la economy, el manejo de la pandemia o cualquier otra cosa, la characteristica definitoria de la presidency de Bolsonaro ha sido la disorganización. Es posible que simplemente le falte la popularidad y las abilidades logísticas para lograr una toma de poder en estas circunstancias. Y es por eso, sentado aquí hoy, creo que las institutions brasileñas probabilita prevalecerán al final. Pero aún podría ser una crisis de la democracia incredibly disordered, possibly violent and prolonged, en una América Latina y un mundo que ya ha tenido demásios de ellos.

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