The life, passion and death of Jorge Peña Hen, the director of the fusilado orchestra in Chile

Jorge Peña Hen (1928-1973)
Jorge Peña Hen (1928-1973)

“Exactamente cinco semanas después del golpe military, quienes escuchaban las radios locales de la region commenzaron a vislumbrar lo que significaba vivir bajo la military dictatorship. Muchos quedaron paralizados al escuchar la voz grave de los locutores leyendo con extremo cuidado un comunicado oficial de la Jefatura de Plaza, el mismo que el teniente Juan Emilio Cheyre le ordena al diario El Día publicar en su primera página a la mañana siguiente: “Se informa a la ciudadanía que hoy 16 de octubre de 1973 a las 16:00 horas fueron ejecutadas las siguientes personas conforme a lo dispositivo por los Military Tribunales en tiempos de Guerra”.”

Así da comienzo uno de los ultimos capítulo del libro Batuta rebeldede la journalist Patricia Politzer (Lumen/Santiago de Chile) y que reconstruye la vida y la tragedia de uno de los quince asesinados aquel día: el director de orquesta chileno Jorge Peña Hen. Born in 1928, a sus cuarenta y cinco años Peña Gozaba ya de gran prestigio en todo el país y particularly en La Serena, la región que lo vio nacer y donde desarrolló sus innovaturas initiaticas musicales destinadas a niños y jóvenes de sectors populares.

The director of the Chilean orchestra, Jorge Peña, was executed on October 16, 1973.
The director of the Chilean orchestra Jorge Peña Hen was executed on October 16, 1973, “conforme a lo dispositivo por los Military Tribunales en tiempos de Guerra” informed the military government of Augusto Pinochet

¿La accusación? “On Wednesday, September 12, at a meeting of the chiefs of service in the area, the commandant of the Arica regiment and the representative of the Military Junta, the colonel Ariosto Lopostol, había dicho: ‘En la Escuela de Música hay un tal Peña que guarda metralletas en los stuches de los instrumentos'” (p.252). Peña era Peña Heny la Escuela de Música era el amíto desde cual el director –para esa altura compromido abiertamente con el gobierno de Salvador Allendee, pero luego de haber reclutado profesores de las más diversas ideologías siempre que antepusieran su condicionado docente y musical– había llevado adelante la inclusion social de amplias quantitas de niños y jóvenes de los estratos sociales más pobres a través de su participation en orchestras. But there is more: the author – who in a dynamic way travels from the past to the present and vice versa in the history of contemporary Chile – reconstructs the way in which the military regime accused Peña of integrating Plan Z (supposedly destined to eliminate adversaries of the Unit Popular) asi como la confirmation, ya en tiempos democraticos, de que ese plan “námás existió y que se trató de una operación ideada por la Armada de Chile para imposer la lógica de la guerra interna”.

A medida que va intercalando episodios de la vida privada con los de la vida public-musical de Peña, Politzer reconstruye el trabajo tidiano que lo largo de los años el director fue llevando a cabo, convinciento, como lo estuvo hasta el finale, de que la música era la clave para la transformationa y el despliegue de la vida de la niños y jóvenes chileanos pero también all over the world Dentro de esta perspective, the author illuminates the little that is known including about the influence that his initiatives contributed to the formation of the most famous system of juvenile orchestras in Venezuela promoted by José Antonio Abreu y que entre sus hijos más destacados tiene a Gustavo Dudamelhoy una de las más importantes batutas del mundo.

Una escultura en la plaza de armas de La Serena, su ciudad natal, remembers the figure of Jorge Peña Hen
Una escultura en la plaza de armas de La Serena, su ciudad natal, remembers the figure of Jorge Peña Hen

Ahora bien, en esa urdimbre de vida privada y vida pública que va llevando adelante la authora través de las páginas de las páginas de su documentada investigationa, las disavenencias en la primera combinaron infidelidades committed por el músico con su esposa y pianista Nella Camarda –que llevaron a su separation definitiva– con profundas dissidencias políticas en las respectiveas familias de origen del matrimonio: la de él, socialista; la de ella, migrantes italianos que vivieron con tristeza la muerte del Duce y con alegría la caida de Allende. Sin embargo, the deep amorous disappointment never cured of the widow – which Politzer testifies by reproducing extensive personal letters – and even the differences in the respective modes of seeing the world, no terminaron por occult el recognition del place de excluyente privilegio que la música ocupó en the violently truncated trajectory Peña.

“Batuta rebelde: Jorge Peña Hen, a biography (1928-1973)” (Lumen), by Patricia Politzer

Una vida y una muerte llena de música

La reconstrucción del derrotero vital de Peña parece dar cuenta de una parábola al servicio de la música y, en especial, de la música en relación con la calidad de vida de los individuos. En uno de los extremos de esa parabola biográfica, está la creación de la Sociedad Juan Sebastián Bach en su pueblo en 1950, y estrechamente ligado a ese hecho formal, el estrechamente musical: la organization de un festival y la interpretation del Magnificat del compositor alemán. The determination and force of will of a Peña for twenty-two years to achieve it involved mobilizing all the forces available in the community and the event, which surprised everyone, led to an enormous public repercussion and even the assistance of the president of the Republic, Gabriel González Videla.

“La Serena se llenó de músicos.” Everything was Bach. They planned cinco conciertos radiales y cinco conciertos en vivo, que culminaron el viernes 28 de julio en el Teatro Nacional” (p. 34). En el decurso de aquella parábola está la consolidación de la Escuela de Música y sus numerous conciertos con orquestas integradas por niños y jóvenes, la gran majoias pertenecientes a los sectors de menores recursos. Sobre el final de ese recorrido y en las horrible conditions de custiverio que los militares le impusieron luego de ser detenido, Peña se aferraba a la música para aferrarse a la vida hasta pocas horas antes de su asesinato: “Al volver a la cárcel, [el diputado democristiano Eduardo Sepúlveda] descubrió a Peña Hen como uno de sus compañeros del Colectivo 5. Nunca olvidó cómo el maestro dibujaba las notas con un phosphoros quemado, porque no les permitían tener ni lápiz ni papel. ‘Estoy tratando de ganarle al tiempo’le explicó, entonando sus apuntes”.

Luego de esos compases que podriana ser los de su propio Requiem, la brutal violencia autoritaria terminó llevándose la vida de Peña y su cuerpo arrojado a una fosa común. Sin embargo.

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