The Pope: The Eucharist is the prophecy of a new world converted from egoism to love

Pope Francis presided this morning at the closing mass of the XXVII National Eucharistic Congress at the XXI Septiembre Municipal Stadium in Matera. In his homily, the Pontiff recorded the permanent challenge that the Eucharist offers to our life: “adorar a Dios y no al yo”. And invited to dream with a Eucharistic Church, that adores the Lord present in the pan but that also knows how to incline with compassion before the wounds of those who suffer

Vatican News

The Eucharist reminds us of the primacy of God and calls us to love a nuestros hermanos. From the “city of bread”, the Pontiff reflected on the text of the Gospel of today’s liturgy, the parable that is presented on the one side of the rich, who makes a display of opulence and profuse celebration, and on the other side of the poor, Lázaro, who cubierto de llagas yace a la puerta esperando que caigan algunas migajas de esa mesa para alimentarse.

“El pan no siempre se comparte en la mesa del mundo; no siempre emana la fragancia de la comunión; no siempre se parte en justicia”, recalls the Pope and, before the dramatic scene described by Jesús in this parable, he asks: “¿a qué nos invita el sacramento de la Eucaristía, fuente y cumbre de la vida del Christian?”

La primacía es de Dios

“La Eucaristía nos recuerda la primacía de Dios” affirms the Bishop of Rome. El hombre rico, de hecho, no está abierto a una relación con Dios: no hay lugar en su vida para Dios porque sólo se adora a sí mismo, sólo piensa en su propio bienestar, en satisfarer sus necessidades, en disfrutar de la vida. Se le llama “richo”, porque ha perdido su nombre, su identidad en el texto viene givena sólo por los bienes que posee, explica el Papa y agade:

Qué triste es esta realidad aún hoy, cuando confundimos lo que somos con lo que tenemos, cuando juzgamos a las personas por la riqueza que tienen, los titles que ostentan, los papeles que desempelantes o la marca de ropa que llevan. Es la religión del tener y del parecer, que a menudo domina la escena de este mundo, pero que al final nos deja con las manos vacías.

Poner a Jesús en el centro

Por el contrario, el pobre tiene un nombre, Lázaro, que significa “Dios ayuda”. “A pesar de su condición de pobreza y marginalación, – observa Francisco – puede mantener su dignity intacta porque vive en relación con Dios”. “Dios es la esperanza inquebrantable de su vida”.

He aquí, pues, el desafío permanente que la Eucaristía ofrece a nuestra vida: adorar a Dios y no al yo. Ponerlo a Él en el centro y no a la vanidad del yo. Para recordar que sólo el Señor es Dios y que todo lo demás es un regalo de su amor. Porque si nos adoramos a nosotros mismos, morimos en la asfixia de nuestro pequeño yo; si adoramos las riches de este mundo, se apoderan de nosotros y nos hacen esclavos; si adoramos al dios de la aparienza y nos embriagamos en el despilfarro, tarde o temprano la vida misma nos pedirá la cuenta.

Pope Francis presides in Matera at the concluding mass of the XXVII National Eucharistic Congress




Pope Francis presides in Matera at the concluding mass of the XXVII National Eucharistic Congress

Redescubrir la oración de adoración

En cambio, when we adore Lord Jesus present in the Eucharist, we also receive a new look on our life:

Yo no soy las cosas que poseo y los éxitos que consigo alcanzar; el valor de mi vida no depende de lo mucho que pueda presumir, ni disminue cuando fracasé y fallé. Soy un hijo amado; estoy bendecido por Dios; Él ha querido revestirme de belleza y me quiere libre de toda esclavitud. Recordemos esto: el que adora a Dios no se convertivo en esclavo de nadie. Redescubramos la oración de adoración: nos libera y nos devuelve nuestra dignity de hijos.

A moment of the concluding mass of the XXVII National Eucharistic Congress, presided over by Pope Francis




A moment of the concluding mass of the XXVII National Eucharistic Congress, presided over by Pope Francis

Jesús nos pide una conversion efectiva

The Eucharist – remember the Holy Father – nos llama además al amor de nuestros hermanos. Una task en la que el hombre rico del Evangelio fracasa. Sólo al final de su vida, cuando el Señor invierte su suerte, se fija por fin en Lázaro, pero Abraham le dice: “Entre nosotros y tú se ha abierto un gran abismo” (Lc 16,26). “Fue el hombre rico – precisa el Papa – quien cavó un bismo entre él y Lázaro durante su vida terrenal y ahora, en la vida eterna, ese abismo permanente”. De hecho, nuestro futuro eterno depende de esta vida presente: “si cavamos un bismo con nuestros hermanos ahora, ‘cavamos nuestra propia tumba’ para después; si levantamos muros contra nuestros hermanos ahora, quedamos presos en la soledad y la muerte incluso después”. “Esta parábola sigue siendo también la historia de nuestro tiempo”, remembers Francisco:

Las injusticias, las inequalidades, los recursos de la tierra unjustamente repartidos, los abusos de los poderosos contra los débiles, la indiferencia ante el grito de los pobres, el abismo que cavamos cada día generating marginalación, no pueden dejarnos indifferentes. Por eso, today, together, we recognize that the Eucharist is a prophecy of a new world, it is the presence of Jesus that we ask that we compromise so that an effective conversion is produced: from indifference to compassion, from deroche to reparto, del egoísmo al amor, del individualismo a la fraternidad.

Soñar una Iglesia eucarística

The Pontiff invites us to dream of a “eucaristic church”, “a church that kneels before the Eucharist and adores with admiration the Lord present in the pan; pero que también sabe inclinarse con compasión ante las hurtidas de los que sufren, levantando a los pobres, enjugando las lágrimas de los que padecen, haciéndos pan de esperanza y alegría para todos”. Y desde Matera, “ciudad del pan”, exhorta:

Volvamos al sabor del pan, porque mientras tenemos hambre de amor y de esperanza, o estamos rotos por las fatigas y los sufrimientos de la vida, Jesús se convertivo en alimento que nos alimentar y nos sana. Volvamos al gusto por el pan, porque mientras la injustice y la discrimination de los pobres siguen produciendo en el mundo, Jesús nos da el Pan de Compartir y nos rivía cada día como apóstoles de la fraternidad, la justicia y la paz.

Volver a Jesús

The Pope invites us to return to Jesus, adore him and welcome him “when the hope is extinguished and we feel the loneliness of the heart, the inner exhaustion, the torment of sin, the fear of not winning”. Volver “al sabor del pan”. “Porque Él vence a la muerte y renueva siempre nuestra vida”.

Pope Francis saluted a family during the concluding mass of the XXVII National Eucharistic Congress in Matera




Pope Francis saluted a family during the concluding mass of the XXVII National Eucharistic Congress in Matera

The Eucharistic Congress in Matera

Pope Francis was received in the “city of bread”, 31 years after the visit of San Juan Pablo II, by the president of the CEI, cardinal Matteo Zuppi, by the archbishop of Matera-Irsina, monsignor Antonio Giuseppe Caiazzo y por las local authorities.

The Eucharistic Congress, held on the 22nd and 24th of September, had the theme “Volver al gusto del pan.” Por una Iglesia eucarística y synodal”. Unos 800 delegates, llegados de 166 diócesis italianas compartieron con 80 bishops cuatro días de oración, reflección sobre la centralidad de la Eucaristía.

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