Una clave reforma le abre un frente de tormenta al gobierno de Macron

PARIS. Francia podría quedar paralizada a partir de la semana que viene por un masivo social movimiento como solo los franceses saben provocare. Movilizaciones y huelgas han sido convocadas por todas las centrales syndicales para oponerse al proyecto de reforma del régimen jubilatorio prometida por el presidente Emmanuel Macronque debe llevar la Retirement age of 62 years and 64 years from 2030.

En el país de Asterix, las reformas no solo son siempre trabajosas, sino casi siempre imposibles. Here are the figures: 59% of the French declare against the reform of the jubilation promised by the mandate in both presidential campaigns, según un sondeo del instituto Elabe publicado este jueves. This time, sin embargo, no se trata de una reforme extravagante: according to the announcement this week, the Prime Minister, Elisabeth Borne, the government intends to increase the legal retirement age by two years, progressively, until it reaches 64 years in 2030.

El presidente Emmanuel Macron enfrenta resistencias a su plan de reforma jubilatoria.  (Emmanuel DUNAND/AFP)
El presidente Emmanuel Macron enfrenta resistencias a su plan de reforma jubilatoria. (Emmanuel DUNAND/AFP)EMMANUEL DUNAND – AFP

Al detailar el miércoles el contenido del proyecto, Borne no hizo ninguna revelación extraordinaria. Hace meses que se habla de ese plan, cuyo primer intento –lanzado durante el primer quinquenio de Macron– tuvo que ser abandoned due to la pandemia del Covid-19.

Concretely, in addition to the extension of age for retirement, The reform imposes a prolongation of contributions, advancing to 2027 instead of 2035, the requirement of 43 years of cotizaciones para una pensión completa. Establishes además un aumento de la pensión mínima para todos los jubilados, que será de 1200 euros. También se prevén adaptaciones para favorer el empleo de los seniors y para tener en cuenta la penosidad del trabajo.

According to the Executive Power, It is “urgent” to correct a jubilatory regime that could have a deficit of 20,000 million euros in 2030. Queda ahora por saber cómo hacer pasar esa reforma pues calificarla de impopular bien parece un eufemismo. Tanto los asalariados como los sindicatos denuncian el proyecto, estimando que afectará a los franceses más modestos, y prometen una masiva mobilización a partir de la semana próxima.

Reunidos el martes por la tarde en la Bolsa de Trabajo de París, los dirigentes de los grandes sindicatos llamaron a una primera jornada de demonstrations y strike para el jueves próximo. O sea, en vísperas de la presentación del texto en reunión de cabinet, el lunes siguiente. Después, the text will be examined in the commission of the National Assembly starting on January 30 and in the hemicyclo starting on February 6.

Y la primera ministra debora sin duda buscar apoyo en la derecha parlamentaria. Los Republicanos (LR) announced that they would be there “dispuestos a sostener” la reforma con “algunas condiciones” juzgadas “esenciales” en lo que atañe a las pequeñas jubilaciones y las carreras prolongedadas. Sin confirmar ese apoyo, Borne se ha declarado dispuesta “a hacer evolucionar aun más” la reforma en el Parlamento.

Como los sindicatos, la izquierda parlamentaria prepara sus filas para oponerse por todos los medios a la reforma. La Francia Insumisa (LFI) de Jean-Luc Melenchon anuncia un “contraproyecto completo”. His president, Mathilde Panot, wants to do everything possible to prevent the government from activating the famous article 49.3 of the Constitution, used by Borne ten times since he assumed it, and which allows him to adopt a text without the vote of the Houses. LFI announced a date for the mobilization of its affiliates: the 21st of this month.

But if it is true that the government must make an effort to improve the future of the most modest, it is difficult to understand the reasons for the secular resistance of the French to a modification of the jubilatory system that seems inevitable in the actual world, taking into account que se trata de un régimen por repartición donde son los actives que cotizan para pagar las jubilaciones del sector pasivo, y donde el permanente aumento de la longevity desequilibra cada vez más esa proportion.

In Europe, only Sweden and Slovakia maintain the age of jubilation at 62 years. In Germany, Austria, Spain, Belgium, Hungary, Luxemburgo and Switzerland son 65; in Ireland and Great Britain son 66, while in Portugal and Holland, son 66 years and 7 months. Por su parte, los italianos y los landenses deben trabajar hasta los 67 años.

Como todos sus vecinos, el gobierno frances repeate que es necesario equilibrar las cuentas para insurgar la perennidad del sistema por repartición, dejar de debta a las futuras generations y tranquilizar a los mercados financiers. Pero hay otra razón importante que justifica esa reforma: la imperiosa necesidad de aumentar la tasa de empleo francesa. Desde hace 20 años, esa debilidad reduce el PBI por habitante y relega inexorablemente el país frente a Alemania, Estados Unidos o las naciones nordicas.

“Y eso, aun cuando, paradoxicamente, los primeros en protestar contra esa reform serán aquellos que más padecen de ese desclasamiento, que se se manifesta antes que nada en el poder acquisitivo”, analyzed the economist Philippe Dessertine.

Compared to other large industrialized countries, Francia posese una población activa truncada en ambas extremidas: ni sufcienti jóvenes ni sufcienti seniors employados. Una reciente reforma del aprendizaje hizo aumentar la tasa de empleo de los primeros. According to Dessertine, the increase in the legal age of retirement and the number of quarters quoted should be remontar el de los 55-64 años, which today is only 56% in France, against 71.9% in Germany and de 60 5% in the euro zone.

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